RESPUESTAS FISIOLÓGICAS Y PATOFISIOLÓGICAS AL ULTRAMARATÓN EN ATLETAS NO-ÉLITE

Imagen de Skeeze (Pixabay)

Es ampliamente aceptado que el hecho de correr un maratón es un desafío físico. Aún más resulta correr un ultramaratón, aunque los efectos fisiológicos de correr distancias superiores a los 42 kilómetros no han sido muy estudiados.

Un artículo reciente ha tratado de aportar algo de luz sobre este tema, y ver cómo un ultramaratón afecta los niveles de líquidos y electrolitos, el músculo esquelético y la función renal en los corredores no de élite.

 

El estudio

Para el estudio se incluyeron diez atletas con volúmenes de entrenamiento entre 4 y 15 horas semanale, que cumplieron los criterios de inclusión como deportistas recreacionales no-élite.

La carrera seleccionada fue un ultramaratón de montaña en Austria. Contaba con 67km de longitud y un ascenso y descenso total de 4500 metros, con alimentos y bebidas cada 5k.

Se tomaron muestras de sangre de todos los atletas el día antes de la competición, inmediatamente después de terminar (15 minutos) y tras 24 horas. Asimismo, los deportistas portaron un dispositivo de monitorización del ritmo cardíaco.

 

Los resultados

Masa corporal y electrolitos.

Al correr la pérdida de sudor de hasta el 2% de la masa corporal no se asocia con un deterioro del rendimiento ni del equilibrio de electrolitos. Sin embargo, pérdidas superiores al 2% pueden afectar el rendimiento y deben compensarse con la ingesta de líquidos para evitar hipernatremia (niveles excesivos de sodio en la sangre), aunque con precaución. Beber únicamente agua en exceso, y como ya tratamos en otra entrada, podría provocar hiponatremia (niveles bajos de sodio).

La masa corporal de los corredores no cambió significativamente después de la carrera (pérdida media de peso de 0.8 kg). En la misma dirección, los niveles de los principales electrolitos (Na, Cl, K, and Mg) se mantuvieron sin cambios tras la competición, reportándose únicamente un leve incremento en los niveles de Ca.

Los tiempos finales se correlacionaron con el índice de masa corporal, pero no con la edad o el volumen de entrenamiento.

Hemólisis y daño del músculo esquelético.

La hemólisis está relacionada con golpes repetitivos en los pies y hemorragia gastrointestinal, y puede conducir a situaciones de anemia.

El daño del músculo esquelético es común después de un maratón como resultado de muchos microtraumas. Se acompaña de niveles elevados de ciertas enzimas en plasma (creatina quinasa CK y lactato deshidrogenasa LDH), inflamación sistémica (niveles altos de IL-6) y activación del sistema inmune (recuento alto de glóbulos blancos, o leucocitosis).

La anemia deportiva y la gravedad del daño del músculo esquelético están relacionadas con la distancia recorrida. Así suelen ser más frecuentes en ultramaratones a medida que aumenta la distancia, y especialmente en las carreras cuesta abajo (carga de trabajo excéntrica). En el presente estudio encontraron niveles aumentados de CK y LDH en ambos tiempos postcarrera (15 minutos y 24 horas).

Función renal

Casi el 40% de los maratonianos presentan síntomas de rabdomiólisis en algunos estudios. Es una condición en la cual los productos de los músculos esqueléticos dañados, como la mioglobina, llegan a los riñones con consecuencias perjudiciales, lo que a veces conduce a daño renal agudo.

En el presente estudio, los marcadores de daño renal (creatinina, nitrógeno ureico en sangre y tasa de filtración glomerular) fueron elevados en la mayoría de los corredores no-élite. Estos niveles estaban aún altos en algunos corredores tras las 24h de recuperación, lo que indicaría cierto grado de disfunción renal sostenida.

 

Las conclusiones

Los resultados del estudio fueron limitados por el bajo número de participantes, la ausencia de mujeres, y la falta de información sobre la ingesta de alimentos y bebida durante la carrera y el período de recuperación de 24 horas.

Sin embargo, se puede concluir que la edad, masa muscular, condiciones climáticas, tipo de carga de trabajo y nivel de experiencia influyeron en el daño del músculo esquelético, y especialmente en la función renal. Así, en atletas con moderada experiencia en ultramaratón el daño renal podría ser prologando.

Debido a estos resultados, los entrenadores y los atletas no-élite deben ser conscientes del riesgo de lesión renal aguda asociada con las carreras de ultramaratón, especialmente entre atletas con poca experiencia. Deberían estar atentos a los posibles síntomas en los días posteriores, entre ellos: escasez de orina, hinchazón (en piernas, tobillos y alrededor de los ojos), fatiga, falta de aliento, confusión y nauseas, entre otros, y en tal caso buscar tratamiento.

 

Lo más importante es correr sano, y dentro de nuestros límites.

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Bibliografía:

Physiological and Pathophysiological Responses to Ultramarathon Running in Non-elite Runners

Hoppel F, Calabria E, Pesta D, Kantner-Rumplmair W, Gnaiger E, Burtscher M

Front. Physiol (2019) 10:1300. doi: 10.3389/fphys.2019.01300

https://www.kidney.org/atoz/content/AcuteKidneyInjury

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