MUJERES TRANSGÉNERO EN EL DEPORTE: UNA APROXIMACIÓN FISIOLÓGICA

Foto de Photoholgic (Unsplash)

Un artículo recién publicado ha revisado los últimos estudios fisiológicos sobre mujeres transgénero para intentar llegar a un consenso que respalde su inclusión, o exclusión, en la categoría femenina.

El rendimiento en el deporte se ve afectado por muchos factores fisiológicos, que varían entre disciplinas, pero también en función del sexo, tales como fuerza muscular, potencia, antropometría, capacidad cardiorrespiratoria o metabolismo, entre otros.

Además de la distinción de género en categorías masculinas y femeninas, muchos deportes también incluyen clases basadas en el peso y/o la edad. La razón detrás de estas categorías es permitir que los participantes compitan en términos de igualdad, seguridad e inclusión.

Pero ¿qué sucede con las personas transgénero, cuyo sexo biológico es diferente a su identidad de género? En el caso de las mujeres transgénero, el COI determinó que podían competir en la categoría femenina si suprimían sus niveles de testosterona por debajo de 10 nmol/L durante al menos 12 meses antes de la competición. Veamos esto en más detalle.

 

Diferencias de rendimiento Hombre vs. Mujer

Antes de la pubertad no existen diferencias significativas en el rendimiento deportivo entre hombres y mujeres. En la pubertad, los niveles de testosterona en los hombres aumentan considerablemente hasta alcanzar una concentración 15 veces mayor que en las mujeres. Este aumento de testosterona induce cambios anatómicos, como la reducción de la masa grasa, acompañada de aumentos en la masa y fuerza musculares, niveles de hemoglobina (12% más) y funciones cardiovasculares y respiratorias.

En los deportes de élite, solo hay unas pocas disciplinas deportivas en las que los hombres no parten con una ventaja de rendimiento sobre las mujeres. La brecha de rendimiento variaría según la disciplina desde un 11-13% en remo, natación o carrera a pie, hasta un 18% en las pruebas de salto, o superior al 20% en deportes donde interviene la parte superior del cuerpo. En comparación, los hombres tienen la parte superior del cuerpo más fuerte (y brazos más largos), mientras que en las mujeres su parte inferior del cuerpo es la más fuerte.

Entre los individuos no de élite, las diferencias aún permanecían: los hombres presentan, de promedio, un 57% más de tamaño muscular y un 162% más de potencia que las mujeres.

 

Efectos de la terapia de supresión de testosterona durante 1 año en mujeres transgénero

  • Los niveles de testosterona se redujeron a 1 nmol/L, muy por debajo del límite impuesto por IOC de 10 nmol/L para competir.
  • El volumen muscular a nivel del muslo disminuyó un 9%, y un 3% adicional tras otros 2 años extra de terapia, aunque sin alcanzar nunca el nivel femenino.
  • No se informaron cambios en la densidad mineral ósea ni en las medidas esqueléticas (longitud de los huesos y ancho de la cadera).
  • Los niveles de hemoglobina disminuyeron entre un 11 y un 14%. Teniendo en cuenta que la hemoglobina es un 12% menor en mujeres que en hombres, las mujeres transgénero sufrirían una “penalización” de alrededor del 2-5% en su capacidad de transporte de oxígeno, y por tanto en su capacidad aeróbica al comparar con la población femenina.

 

Conclusiones

  • Los parámetros antropométricos, así como una mayor masa muscular y fuerza alcanzados por los hombres en la pubertad, permanecen con la supresión de testosterona, lo que impide compensar el rendimiento entre hombres y mujeres.
  • La ventaja residual de las mujeres transgénero genera preocupaciones sobre la igualdad de la competición, especialmente en deportes donde la masa muscular, la fuerza y ​​la potencia determinan el rendimiento.
  • Puede no resultar adecuado utilizar los niveles de testosterona circulante como factor decisivo para la inclusión. World Athletics recientemente redujo los niveles límite de testosterona circulante a 5 nmol/L, y hemos visto que 1 año de terapia los reduce a 1 nmol/L, sin afectar a otras características.
  • Las organizaciones reguladoras deportivas deben reevaluar sus políticas para la inclusión de mujeres transgénero, de acuerdo con el deporte y de forma individual, asegurando la inclusión, la equidad en la competencia y la seguridad de todos los participantes sin distinción de su identidad sexual.

 

Bibliografía

Hilton, E.N., Lundberg, T.R. Transgender Women in the Female Category of Sport: Perspectives on Testosterone Suppression and Performance Advantage. Sports Med (2020).

https://doi.org/10.1007/s40279-020-01389-3

Foto de Sharon Mc Cutcheon (Unsplash)

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