MANIACOS DEL MARATÓN: BUSCANDO MARATONES COMPLETADOS Y NO MARCAS PERSONALES

Imagen de Joshua J Cotten (Unsplash)

Durante los años 70 del siglo pasado el maratón pasó de ser una competición de élite a una actividad recreativa al alcance de las masas, como resultado del conocido como «boom de los años 70». Durante este período, el maratón se posicionó como un evento comercial, atrayendo a corredores recreativos “más lentos” al extender los tiempos de corte y permitir a más corredores completar oficialmente la distancia del maratón. Como consecuencia, el número de maratonianos en los Estados Unidos aumentó desde 25 mil en 1976 a más de 500 mil en 2012.

Con tantos “finishers” está claro que la distancia del maratón se ha convertido en un evento donde la competición contra los demás corredores no es el objetivo único para todos. Las motivaciones para correr un maratón son complejas. Muchos corredores identifican al maratón como una actividad recreativa o estilo de vida, pero también se utiliza como una herramienta de empoderamiento, reducción del estrés, control de peso, para mejorar el estado de ánimo, mejorar las relaciones sociales, viajar, o incluso recaudar fondos para organizaciones benéficas.

A pesar de todas estas motivaciones, los conceptos de tiempo de finalización y ritmo siguen siendo dominantes. Las mejores marcas personales y los tiempos de calificación dominan los planes de entrenamiento en webs dedicadas al atletismo y redes sociales, y se convierten en motivo “de distinción”. Correr una o dos maratones por año es la «norma», siguiendo programas de entrenamiento que no difieren demasiado entre ellos.

Sin embargo, las diferencias entre los tiempos de maratón más rápidos y los tiempos promedio de finalización han aumentado a lo largo de los años, hasta 45 minutos desde 1980. Este dato muestra de que hay un cierto grupo de corredores que ha dejado de preocuparse tanto por los «tiempos de finalización» y ha pasado a centrarse en el “número de pruebas terminadas”. El objetivo para ellos ha pasado de los «resultados» a la «experiencia» intrínseca de la distancia.

 

El club “Marathon Maniacs” de EEUU

En línea con esta tendencia centrada en experimentar el maratón, el club de corredores Marathon Maniacs se creó en 2003 en los Estados Unidos con la idea de ver cuántos maratones se podían correr en períodos de tiempo específicos. Para convertirse en un “maníaco” hay diferentes posibilidades. El nivel de entrada más común es el nivel «Bronce» (1 estrella): correr 2 maratones en 16 días o 3 maratones en 90 días.

Una vez aceptados en el club, a las personas se les asigna un número secuencial único e ingresan al «Asilo de los Insanos» (Insane Asylum). Una vez que son maníacos, tienen nueve niveles de membresía. Para pasar de un nivel al siguiente, deben completar más carreras en períodos de tiempo más cortos.

El nivel más alto de Maniac es el nivel “Titanio” (10 estrellas). Para alcanzar este nivel hay tres opciones: (1) 52 maratones o más en 365 días, en cualquier lugar, (2) 30 maratones en 20 estados, países o provincias canadienses diferentes en 365 días, o (3) 20 maratones en países diferentes durante los 365 días.

Contrariamente a las crónicas habituales en el maratón sobre velocidades, ritmos y victorias, los niveles de estrellas no se basan en marcas, sino en el número de carreras completadas.

Pero incluso en el club Maniacs, algunos subgrupos intentan diferenciarse, combinando resultados a la antigua usanza, basada en tiempos, y la nueva, basada en el número de carreras. Sería el caso del subgrupo «50sub4»: para ser incluidos los miembros deben correr un maratón en menos de 4 horas en cada uno de los cincuenta estados.

El ejemplo de este club Maniacs se ha extendido a otros países, muchas veces bajo el lema «100 marathon club», con diferentes normativas.

La serie de carreras Marathon Rock´n Roll, entre otras, se han unido a este reconocimiento a los individuos que completan múltiples maratones. Recientemente creó su «Salón de la Fama» (Hall of Fame) para los atletas que han completado 15 eventos, ofreciendo asimismo combinaciones especiales de medallas al completar ciertas carreras.

 

El ranking Clydesdale

Con más corredores completando el maratón, se ha pensado en nuevas formas de comparar resultados y clasificaciones.

Esta ha sido la principal razón tras la creación de las categorías Clydesdale, establecidas en función del peso corporal. Así ha permite a los corredores comparar sus resultados con otros corredores similares a nivel corporal. Estas categorías se han incorporado en maratones como el Marine Corps y el maratón de Portland.

¿Por qué comparar los resultados de un corredor “grande” con los de un típico corredor de élite de maratón?

La investigación ha demostrado que las personas con sobrepeso pueden estar en forma y ser saludables. Así, es mejor estar algo pasado de peso y en forma, que delgado y sedentario: la tasa de mortalidad de personas delgadas que no hacen ejercicio es al menos dos veces más alta que la de las personas obesas que se mantienen activas.

 

Comentarios finales

Como se puede ver, hay múltiples formas de reconocer los logros, además del enfoque tradicional en los tiempos finales. Cada corredor tiene diferentes motivaciones y circunstancias personales para correr un maratón. Una manía, bienvenida y saludable, de la que muchos de nosotros no podemos escapar.

Con qué tipo de corredor se identifican: ¿El coleccionista o el buscamarcas?

 

Bibliografía

Finish Lines, Not Finish Times: Making Meaning of the “Marathon Maniacs”

December 2016 Sociology of sport journal 33(4), doi: 10.1123/ssj.2016-0016

Cohen DT, Hanold M

 

https://well.blogs.nytimes.com/2010/10/04/weight-classes-aim-to-balance-races/

Dibujo de J Yong

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