CAMPEONES OLÍMPICOS DE MARATÓN (XIV) – Roma 1960: ABEBE BIKILA (1932-1973)

Ataque final de Bikila sobre Rhadi

«Quería que el mundo supiera que mi país, Etiopía, siempre ha ganado con determinación y heroísmo». Abebe Bikila

Roma fue seleccionada para organizar los Juegos Olímpicos de 1908, pero la erupción del Vesubio en 1906 llevó a la capital italiana a ceder su lugar en favor de Londres. Su turno llegaría años más tarde, cuando fue seleccionada de nuevo para albergar los de 1960, llevándolos de regreso al mismo lugar donde habían sido prohibidos por el emperador Teodosio en el año 393.

Los Juegos fueron muy bien recibidos en Roma, con multitudes sin precedentes, siendo los primeros en ser transmitidos por televisión. Un joven llamado Cassius Clay ganó un oro olímpico en boxeo, y hubo que lamentar la primera muerte conocida por usar drogas para mejorar el rendimiento (el danés Enemark Jensen).

Abebe Bikila nació en Jatta, Etiopía, en 1932, el mismo día en que el argentino Juan Carlos Zabala ganó el maratón de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. De origen humilde trabajó joven pastoreando ganado. En un viaje a la capital, Addis Abeba, cuando tenía 19 años quedó impresionado con la Guardia Imperial y se alistó.

Naturalmente dotado, compitió con el equipo de las fuerzas armadas en los 5000 y 10000 metros, corriendo su primer maratón solo en 1959. Bajo la dirección del entrenador finlandés Onni Niskanen ganó la prueba clasificatoria de maratón un mes antes de los Juegos Olímpicos. Su tiempo de 2.21.23 a la altitud de Addis Abeba (2400m) fue mejor que el logrado por el vigente campeón olímpico Alain Mimoun a nivel del mar (2.25.00).

El maratón olímpico estaba programado para el 10 de septiembre. El recorrido era triangular, y a diferencia de otras ocasiones no comenzó ni terminó en el estadio olímpico. Se eligieron el Campidoglio y el Arco de Constantino, respectivamente, justo en el centro de la ciudad. Esperando un tiempo caluroso, el inicio se retrasó hasta las 17.30 para los 59 corredores presentes. Cientos de portadores de antorchas a ambos lados del camino estaban listos para proporcionar iluminación cuando oscureciera.

Un nutrido grupo de atletas aún se mantenía en cabeza al paso de los 10k (31.07). Todos estaban cautelosos por el calor y la dificultad del recorrido, que bordeaba numerosos monumentos y plazas. Ya en los 20k (1.02.39), nuestro etíope Bikila, descalzo, estaba en cabeza acompañado por el marroquí Rhadi ben Abdesselem, que hacía su debut en la distancia, y totalmente desconocido aparte de su participación en los 10000 metros un par de días antes. Medio minuto por detrás pasaba el campeón belga Aurele Vandendriessche.

El dúo africano en cabeza iba aumentando la distancia con sus perseguidores. En los 30k (1.34.29) habían abierto una brecha de dos minutos sobre Barry Magee de Nueva Zelanda y el soviético y poseedor del récord mundial Sergey Popov. Ya en los 40k (2.08.33) Magee conseguía acercarse a 86 segundos, pero ya no conseguiría alcanzar a los líderes. Mientras, detrás de él, el campeón soviético Konstantin Vorobiev superaba a su camarada Popov.

La carrera se acercaba a su final, y la victoria se iba a disputar entre los dos corredores al frente. Primero Rhadi trató de alejarse de Bikila, pero falló. Al llegar al Obelisco de Axum, en la Piazza di Porta Capena, traída de Etiopía por los italianos en 1936, Bikila atacó. Sabía que estaba a solo 500 metros de la línea de meta. Rhadi fue incapaz de seguirle, y la medalla de oro fue para Bikila en 2.15.16, batiendo el récord mundial de Popov por 1 segundo. 25 segundos más tarde entraría Rhadi por Marruecos, con Maggie de Nueva Zelanda obteniendo el tercer lugar.

La calidad de la carrera fue impresionante, ya que 15 finalistas lograron completar el maratón por debajo del récord de Zátopek de 2.23.03 establecido en Helsinki solo cuatro años antes. Los atletas africanos habían demostrado por primera vez su calidad en el maratón, acaparando 4 de los primeros 8 lugares, y cambiando una tendencia en el maratón que se había mantenido hasta entonces.

En cuanto a Bikila, se convirtió instantáneamente en un héroe en Etiopía. Su historia estaba lejos de terminar, como veremos en nuestra próxima entrada, dedicada a los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964, donde se convirtió en el primer atleta en revalidar su título olímpico de maratón. Pero esa es ya otra historia.

 

Fuentes:

https://en.wikipedia.org/wiki/Abebe_Bikila

https://www.marca.com/olimpismo/2016/04/23/5718d755ca47410a528b45f0.html

https://www.soycorredor.es/atletismo/articulo/leyenda-abebe-bikila-maraton-video

http://aims-worldrunning.org/articles/655-abebe-bikila.html

“The Olympic Marathon”, DE Martin & RWH Gynn. Human Kinetics, 2000.

Bikila celebrando su victoria

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