CAMPEONES OLÍMPICOS DE MARATÓN (IX) – Los Ángeles 1932: JUAN CARLOS ZABALA (1912-1983)

Juan C Zabala en 1932

“En espíritu, en corazón y en resistencia, Juan C. Zabala, el esbelto hijo de Argentina, fue la moderna reencarnación del antiguo Filípides”.

Los Angeles Examiner, después de su victoria olímpica.

Los Ángeles fue la única ciudad que se candidató como sede de los Juegos Olímpicos de 1932, y por tanto fue seleccionada. Debido a la Gran Depresión el número de atletas participantes disminuyó respecto a los Juegos en Estocolmo de 1928.  Fue la primera vez que se construyó una villa olímpica para alojar a los atletas (únicamente los masculinos, pues las mujeres fueron alojadas en diferentes hoteles), y también la primera vez que se utilizó un podio para hacer entrega de las medallas.

A comienzos de 1932 el gran favorito para el maratón era el finlandés Paavo Nurmi, incluso sin haber completado nunca un maratón. En las pruebas de selección de su país se retiró en el kilómetro 40, que recorrió en un tiempo increíble de 2 horas y 22 minutos. Viajó a Los Ángeles, solo para ser excluido por la IAAF al haber recibido algún dinero por correr, y violar así las reglas amateurs que primaban en aquel momento. Con Nurmi fuera de escena, y sin un claro favorito para la victoria, los británicos Sam Ferris y Duncan McLeod, junto al vencedor de las pruebas de selección de Finlandia Armas Toivonen, aparecían con las mayores opciones de victoria.

Juan Carlos Zabala, apodado el “Ñandu criollo”, nació en 1912. Huérfano desde muy joven y creciendo en un orfanato, su infancia no fue fácil. Comenzó a correr temprano, y a conseguir victorias en pruebas cortas, hasta que probó suerte en el maratón y ganó el de Kosice en 1931. Se mudó a los Estados Unidos para aclimatarse para las Olimpiadas, y participó en dos de sus pruebas de selección. En aquel momento resultaba ilegal competir a atletas menores de 20 años en los JJOO, así que el presidente chileno le permitió cambiar la fecha de nacimiento en su pasaporte a 1911 para que pudiese correr en Los Ángeles. 

La carrera comenzó un 7 de agosto a las 15.38, con 29 participantes de 15 países, 5 de los cuales habían inscrito un equipo de 3 atletas (Argentina, Finlandia, Japón, Canadá y Estados Unidos). Era la ocasión con menos participantes desde los Juegos de Atenas en 1896, mientras en el estadio se congregaron ochenta mil espectadores para atender el último día de competición.

Zabala se puso rápido por delante, siendo ya el primero en abandonar el estadio. El recorrido recorría toda la ciudad, y contaba con 7 controles intermedios para mantener a los espectadores del estadio informados del devenir de la prueba. En el segundo control, a los 7k, Zabala continuaba en cabeza, seguido a pocos segundos por el mexicano Pomposo, y un grupo de 7 corredores detrás.

En el cuarto control, ya pasada la media maratón, Zabala continuaba líder, con un minuto de ventaja sobre el finlandés Virtaner, y el también finlandés Toivonen en tercer lugar. Virtaner consiguió ponerse en primer lugar, aunque acabó pagando su esfuerzo, y a perder posiciones, para posteriormente abandonar la carrera. El inglés McLeod, que había planificado atacar en el kilómetro 32, era el líder al pasar por el sexto control, en el kilómetro 35, seguido de Zabala, Toivonen y el japonés Tsuda, cada uno de ellos un minuto detrás, y por Ferris en quinta posición.

McLeod no consiguió mantener la ventaja, y Zabala volvió a ponerse al frente, aunque cruzando ya el último control, en el kilómetro 39, empezó a pasar apuros, mientras Ferris, viniendo fresco desde atrás comenzaba a ganar posiciones rápidamente. Entrando en el estadio, aún parecía que Ferris sería capaz de reducir la distancia y clamar victoria, pero sin distancia suficiente, Zabala entró primero, y consiguió el oro, en 2.31.36. Ferris entró 19s detrás, con Toivonen cerrando el podio tras otros 17s. McLeod aún consiguió entrar en cuarta posición, a solo un minuto del ganador, para el final más apretado de un maratón olímpico hasta la fecha.

Zabala se convirtió en una celebridad tras su victoria, viviendo en Estados Unidos algún tiempo y compitiendo por toda Europa. Los Ángeles no sería su última aparición olímpica, ya que trató de revalidar su título en Berlín cuatro años más tarde, después de mejorar el récord mundial de los 20k solo unos meses antes. Así fue el abanderado de Argentina en la ceremonia inaugural, y consiguió terminar sexto en los 10000 metros. Llegado el maratón volvió a salir con fuerza, pero en el kilómetro 30 abandonó la carrera, retirándose del atletismo poco después, cuando solo tenía 25 años.

Zabala como maratoniano fue muy inconsistente, pues de los 5 en que participó solo terminó 2, precisamente aquellos que ganó. Más tarde en su vida se le acusó de tener vínculos con los nazis, al haber entrenado en alguna ocasión con el jerarca de las SS Heinrich Himmler cuando estaba en Alemania. Sin embargo, él siempre recusó dichas acusaciones, alegando que incluso se le prohibió la entrada en Alemania por haber ayudado a judíos a escapar a Dinamarca.

Una película argentina basada en su vida, y llamada “Campeón a la Fuerza”, se estrenó en 1950, mientras ya en 1980 fue nombrado mejor atleta argentino del siglo.

 

Fuentes:

https://de.wikipedia.org/wiki/Olympische_Sommerspiele_1932/Leichtathletik_%E2%80%93_Marathon_(M%C3%A4nner)

https://www.sports-reference.com/olympics/summer/1932/ATH/mens-marathon.html

https://www.sports-reference.com/olympics/athletes/za/juan-carlos-zabala-1.html

https://www.lanacion.com.ar/2045948-la-conexion-nazi-de-juan-carlos-zabala-el-nandu-criollo-tuvo-vinculos-con-adolf-hitler

“The Olympic Marathon”, DE Martin & RWH Gynn. Human Kinetics, 2000.

"El Gráfico", 26/09/1931
"El Gráfico", 02/04/1932
"El Gráfico", 27/08/1932

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