CAMPEONES OLÍMPICOS DE MARATÓN (XV) – Tokio 1964: ABEBE BIKILA (1932-1973)

Bikila en 1968

 

 

“Los hombres de éxito se encuentran con la tragedia. Fue la voluntad de Dios que gané los Juegos Olímpicos, y fue la voluntad de Dios que me encontré con mi accidente. Acepté esas victorias como acepto esta tragedia. Tengo que aceptar ambas circunstancias como hechos de la vida y vivir felizmente «.

 

Abebe Bikila

Como sucedió con Roma, Tokio ya había sido elegida para organizar otras Olimpiadas anteriormente, las de 1940, pero la Segunda Guerra Mundial lo impidió. Compitiendo con Bruselas, Viena y Detroit, Tokio ganó los Juegos de 1964, para los que realizó un impresionante esfuerzo de reconstrucción y organización.

Se utilizó la última tecnología. Así estos fueron los primeros Juegos Olímpicos con control de tiempos automático y televisión por satélite. Entre otras curiosidades, Sudáfrica fue suspendida por su política de apartheid, y tuvo lugar la primera guerra comercial entre las marcas rivales Puma y Adidas.

Japón decidió organizar un año antes un maratón internacional en el mismo recorrido de la carrera olímpica. En ella participaron muchos de los mejores maratonianos del mundo, con victoria para el atleta neozelandés Julian Kilby en 2.18.00.

En cuanto a Bikila, prácticamente desapareció de escena después de su victoria en Roma, compitiendo solo en el maratón de Boston de 1963, donde terminó en quinto lugar. En el maratón clasificatorio etíope, ganó en 2.16.18, solo 0.4 segundos por delante de su compatriota Mamo Wolde, convirtiéndose en uno de los principales contendientes para la victoria en Tokio.

El maratón olímpico estaba marcado para el 21 de octubre en un circuito llano, con inicio y final en el Estadio Nacional construido para la ocasión. Como un típico día de otoño, estaba nublado y húmedo. El campo de partida estaba formado por 68 atletas, con Abebe Bikila entre ellos. Su participación había estado en entredicho, pues a mediados de septiembre había sido hospitalizado por una apendicitis. Tras una semana en el hospital, parecía recuperado lo suficiente para competir.

Tras la salida, el australiano Ron Clarke salió con fuerza. Quería probarse a sí mismo después de sus derrotas previas en los 10000 y 5000 metros unos días antes. En los 10k (30.14), Clarke seguía al mando, seguido por el irlandés Jim Hogan, y Bikila que había comenzado con cautela. El pequeño grupo comenzó a desmoronarse pronto. Bikila cruzó ya el 20k en cabeza en 1.00.58, 5 segundos por delante de Hogan, mientras que Clarke caía a la tercera posición, y era presionado por Kokichi Tsuburaya (Japón), József Sütö (Hungría) y Demissie Wolde (Etiopía).

En los 30k Bikila había abierto una brecha de 40 segundos con Hogan, y otros 29 sobre Tsuburaya y Sütö, a pocos metros de distancia. El ritmo impuesto por Bikila reventó a Hogan, quien se retiró poco después de los 35k totalmente agotado. Nadie parecía capaz de alcanzar a Bikila. Sus oponentes más cercanos ahora eran Tsuburaya, quien en los 40k estaba casi 3 minutos atrás, y los británicos Brian Kilby y Basil Heatley.

Entrando al estadio en solitario, Bikila ganó la carrera en un tiempo asombroso de 2.12.11, para revalidar su título olímpico y romper asimismo los récords mundial y olímpico en el proceso. Y todo ello sin aparentar ningún cansancio, ya que comenzó a ejercitarse mientras esperaba la llegada de sus oponentes. El corredor local Tsuburaya ingresó al estadio en segunda posición. Los espectadores se alegraron por el hecho de que al menos un corredor local se llevaría la plata tras el inalcanzable Bikila. Sin embargo, un empujón final de Heatley le dio la segunda posición y relegó a Tsuburaya a la tercera. ¡El margen de victoria de Bikila había sido superior a los 4 minutos!

Bikila continuó corriendo y ganando maratones los años posteriores, con su vista puesta en los Juegos Olímpicos de 1968 en México, donde tendría 36 años. Sin embargo, en 1967 sufrió una lesión en los isquiotibiales en España, de la que nunca se recuperó por completo. A pesar de ello, todavía era un claro favorito para la victoria cuando llegó a México en 1968. Desafortunadamente, solo una semana antes de la carrera sintió un fuerte dolor en la pierna. Resultó ser una fractura por estrés, y se le aconsejó no correr hasta el día del maratón. No fue suficiente recuperación, y tuvo que abandonar el maratón después de 15 kilómetros.

Sería su última aparición en un maratón. En 1969 un accidente automovilístico le dejó tetrapléjico. Afortunadamente, después de 8 meses de rehabilitación y tratamiento, pudo recuperar el uso de sus brazos, aunque no pudo volver a caminar. Había ganado todos menos uno, de los 13 maratones que había completado durante su carrera.

Haciendo gala de una voluntad férrea en 1970 comenzó a practicar tenis de mesa y tiro con arco, y compitió en los Juegos Stoke Mandeville, precursores de los Juegos Paralímpicos. En los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 como invitado de honor recibió una gran ovación durante la ceremonia de apertura. Moriría un año después, a los 41 años, por una complicación de sus heridas cuatro años antes.

La leyenda de Bikila ha perdurado hasta hoy, ya que es el único maratoniano capaz de ganar una medalla de oro olímpica dos veces. El año que viene, nuevamente en los Juegos Olímpicos de Tokio, Eliud Kipchoge intentará repetir la hazaña y revalidar el título que consiguió en Río en 2016. Será un evento para no perderse, aunque desafortunadamente no tendrá lugar en Tokio, ya que el evento de maratón ha sido trasladado a Sapporo.

 

Fuentes:

https://en.wikipedia.org/wiki/Abebe_Bikila

https://www.marca.com/olimpismo/2016/04/23/5718d755ca47410a528b45f0.html

https://www.soycorredor.es/atletismo/articulo/leyenda-abebe-bikila-maraton-video

http://aims-worldrunning.org/articles/655-abebe-bikila.html

“The Olympic Marathon”, DE Martin & RWH Gynn. Human Kinetics, 2000.

Bikila celebrando su victoria
Logo de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964

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