MARATÓN DE VIÑA DEL MAR (CHILE) (06/10/19 – 84)

Playa de Reñaca con el área de salida y meta
3.75/5

A favor: hermoso recorrido a una vuelta siguiendo la costa; zona de salida y llegada en la playa, con área exclusiva para los corredores del maratón; apoyo en el último kilómetro de carrera.

En contra: sin autobuses de regreso desde Reñaca a Viña del Mar, como estaban disponibles en la mañana; feria del corredor en un estacionamiento subterráneo de un centro comercial.

Recorrido del maratón

Desde junio sin maratones en la agenda. Hacía falta descansar después de una primera mitad de año intensa, con 10 maratones. El verano fueron vacaciones, y también una mudanza por dos meses a Chile por razones laborales. El calendario previsto cambió, pero el maratón es ya universal, y hay en todas partes.

Viña del Mar iba a ser el primer maratón en suelo chileno. Una villa costera muy turística, a 2 horas en autobús desde la capital, Santiago. Al llegar, voy directo a por el kit y dorsal. Me sorprende encontrar la feria del corredor en el estacionamiento de un gran centro comercial. Para empeorar las cosas, ni siquiera está cerrado para la ocasión. Realmente no muy acogedor, ¿no había un lugar mejor? Cojo el dorsal y voy a buscar la camiseta en el tercer piso. La bolsa también incluye una gorra y manguitos para correr. Almuerzo a continuación y dejo las cosas en el hotel, antes de salir a dar una vuelta.

El maratón incluye también medio maratón y un 10k. La hora de inicio para las distancias más largas es las 8.00, con los 10k a las 8.40. La organización ofrece autobuses gratuitos desde Viña del Mar a Reñaca, localidad donde se encuentran la salida y meta. Ceno temprano una pizza y voy a descansar.

Zona de recogida del dorsal
Zona de recogida de T-shirt

Desafortunadamente el hotel no está en una calle tranquila y el tráfico no permite dormir mucho. Me levanto a las 5.10, tomo el desayuno, y luego un Uber hasta el punto de partida de los autobuses. El trayecto es rápido y estoy en Reñaca una hora antes de la salida. El día está amaneciendo y todavía hace frío, así que sigo moviéndome y solo me desvisto en el último momento.

Somos algo más de 1000 corredores para el maratón, y unos 4000 para la media. Estamos separados en el área de salida, y partimos puntuales, con una temperatura ideal de unos 11-12°C. Después de unos pocos metros se unen ambas carreras. El curso es una gran vuelta, que podría dividirse en 4 secciones de aproximadamente 10k. De Reñaca vamos hasta Viña del Mar, que dejamos atrás en dirección a Valparaíso, aunque damos la vuelta antes. Llegando de nuevo a Reñaca es la media maratón. El maratón continúa dejando atrás Reñaca hasta llegar a Concón, para volver al punto de partida.

Los primeros kilómetros son un poco complicados por la confluencia de corredores de ambas carreras. Aprovecho para calentar y coger una velocidad “de crucero”. Puedo ver algunas liebres de la media maratón, pero prefiero ir por libre. Cómodo, mantengo una velocidad regular de unos 5 min/km, algo más rápida que en los últimos maratones.

Dejamos atrás Viña del Mar y llegamos a una zona con el pavimento en no muy buenas condiciones. Con precaución, los kilómetros pasan rápidamente. Poco después de las 10k giramos en dirección a Reñaca y el medio maratón. Tras dejar Viña, nos unimos a los últimos corredores de la carrera de 10k. Es momento de navegar entre corredores hasta la media maratón, que cruzo en 1.45, manteniendo aún la velocidad. Ya solo corren los maratonianos en esta parte del circuito.

Es quizá la parte más exigente del trazado. Terreno ondulado y carreteras casi vacías. Habiendo leído que se proporcionaba un gel en los 25k, solo llevo 4 geles, en lugar de los 5 habituales. Al final solo nos lo dan después de los 27, y acabo tomándolo casi 3 kilómetros más tarde de lo planificado. Podría haber tomado uno mío, pero dudando si lo recibíamos, había decidido esperar un poco más. Tal vez no por el gel, sino porque mi entrenamiento más largo en mucho tiempo no había superado esa distancia, mi ritmo decae a partir del kilómetro 25-26.

Aun así, tampoco estoy lejos de una buena marca. Con motivación, me hidrato en cada estación a medida que el sol calienta más, con algún trozo de plátano donde están disponibles.

Ya en los últimos 5k, gran parte cuesta abajo y con público, lo doy todo, entrando a meta al sprint. Tiempo neto 3.40.12, y posición 301 sobre 1101 finalistas. Contento con el resultado, aun cuando soñé con los 3.30 hasta mitad de camino.

Tomo un pequeño respiro buscando la sombra y continúo bebiendo. Sin transporte de regreso a Viña del Mar, ni Uber disponibles, me espera aún una caminata de 6 kilómetros para regresar al hotel.

Añadimos así un nuevo país a los viajes maratonianos, el número 11, para el maratón 11 del año.

Todavía quedan algunas semanas en Chile y un maratón más. Próxima parada: Puerto Varas, en el sur.

#maratonviña2019

Medalla del maratón
Zona de descanso en meta

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