EL CORAZÓN DE ATLETA (2/2): AGRANDAMIENTO CARDIACO PATOLÓGICO Y MUERTE SÚBITA CARDIACA

Es importante diferenciar si el agrandamiento cardiaco es patológico o una adaptación a la práctica deportiva. La resonancia cardiaca magnética es útil a la hora de evaluar el grosor del miocardio, el volumen de las cavidades, la composición del tejido y anatomía del corazón. Se podría así detectar la fibrosis miocárdica, específica a ciertas cardiomiopatías, y diferenciar si el corazón es patológicamente grande. Sin embargo, no hay un test de diagnóstico único y preciso que permita distinguir entre la hipertrofia de un corazón adaptado al deporte o uno patológico, y muchas veces la primera observación se realiza con un electrocardiograma normal.

Hay más diferencias aparte de las morfológicas en un corazón hipertrofiado. Un corazón hipertrofiado patológico tiende a consumir más glucosa que uno sano, que utiliza preferentemente ácidos grasos. El ejercicio aeróbico se ha asociado con cambios en el sustrato utilizado y una mejora en la eficiencia metabólica del miocardio, mejorando el remodelado cardiaco asociado a la hipertensión y el infarto de miocardio. En la diabetes el ejercicio incrementa la sensibilidad a la insulina y normaliza el metabolismo cardiaco.

Entre las peores patologías asociadas a la hipertrofia cardiaca está la muerte súbita cardiaca, que ha sido documentada en todo tipo de deporte competitivo, especialmente en los que exigen mayor demanda física. Aparte del tipo de deporte, el sexo y la etnia también tienen su importancia, pues ocurre con mayor frecuencia en varones (proporción 5:1) e individuos de ascendencia afroamericana (proporción 8:1).

Aunque la muerte súbita es menos común que otros tipos de muerte, el hecho de que ocurra durante eventos deportivos, por regla general a individuos jóvenes y supuestamente sanos, atrae mucha atención mediática, levantando dudas sobre la necesidad de chequeos previos a la actividad deportiva. En atletas jóvenes (menos de 35 años) la razón suele estar en anomalías congénitas, especialmente arritmias ventriculares, mientras que en atletas más veteranos su principal razón es la arteriosclerosis coronaria.

Como comentamos anteriormente un diagnóstico apropiado es un reto a nivel médico, puesto que en caso de ser erróneo puede privar a un individuo sano de los beneficios de la práctica deportiva. La ecocardiografía y la resonancia cardiaca magnética son algunas de las técnicas no invasivas que se emplean para diagnosticar la enfermedad cardiaca, aunque tienen limitaciones pues se suelen emplear en situaciones de reposo. Lo ideal sería emplear equipos capaces de realizar el studio en situaciones de ejercicio, en los que se puedan obviar los movimientos. Sistemas así son cada vez más accesibles y ofrecen resultados prometedores para el diagnóstico de condiciones cardiacas patológicas.

El ejercicio aeróbico, por sus efectos terapéuticos y falta de efectos adversos, es la intervención de bajo coste ideal para mejorar las tasas de supervivencia en las hipertrofias cardiacas ligadas a condiciones como la hipertensión, el infarto de miocardio y la diabetes: CORRER ES VIDA.

 

Bibliografía:

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Evidence for distinct effects of exercise in different cardiac hypertrophic disorders.

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Estructura corazón
Sistema de resonancia magnética cardiaca adaptado al ejercicio

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