TIROIDES (2/2): salud y deporte

Una glándula tan importante por sus efectos sobre el metabolismo como la tiroides no ha sido estudiada en profundidad en cuanto a su relación con el rendimiento atlético. En un rango normal un incremento de la actividad tiroidea se correlaciona con una mayor efectividad de los músculos para hacer ejercicio. Al intensificarse el ejercicio se observa un incremento temporal en los niveles de T3, que posteriormente incrementa los niveles de T4. En situaciones de hipotiroidismo, donde la capacidad del tiroides para producir T4 está comprometida, los atletas se quejaron de un descenso en su rendimiento y capacidad de hacer ejercicio (sin excluir otros síntomas que se detallaron anteriormente).

Visto que la glándula tiroides puede ajustar el metabolismo, la tiroxina sintética ha sido empleada por físico culturistas y atletas como activador, de un modo que podría acarrear efectos secundarios típicos del hipertiroidismo, e incluso un infarto de miocardio. Asimismo el uso de esteroides anabolizantes, cuyo uso se ha extendido con fines atléticos y también estéticos, puede reducir los niveles de T3 y T4. Así la glándula tiroides podría estar a contrarrestar algunos de los efectos que el deportista tramposo estaría persiguiendo con el uso de estos anabolizantes.

Respecto a los niveles de hormonas tiroideas tras un maratón, se encontró un aumento en la TSH justo después de la carrera, con niveles normales una hora más tarde, y un descenso el día después. Respecto a los niveles de T4 aumentaron a todos los tiempos tras la carrera.

Algunos atletas de élite han sido diagnosticados con problemas de tiroides, principalmente hipotiroidismo, aunque hay una sombre de sospecha sobre sus resultados, puesto que la modificación del perfil tiroideo podría estarse utilizando como medio para mejorar su rendimiento. Respecto al género, se ha encontrado que las mujeres son cuatro más veces más propensas al hipotiroidismo, aunque no se conocen las causas. Entre las atletas más conocidas, Paula Radcliffe, fue diagnosticada no con una glándula hipoactiva, sino con hipertiroidismo. También se ha dicho que programas de entrenamiento muy exigentes durante tiempos prolongados podrían hacer disminuir la actividad tiroidea, un hecho que tampoco está claro.

Como se apuntó anteriormente, la relación entre rendimiento y perfil tiroideo no se conoce en profundidad, siendo necesarios más estudios para su esclarecimiento.

Si te sientes sin energía durante un periodo prolongado, los planes de entrenamiento son difíciles de seguir y los resultados no alcanzan los niveles que se venían obteniendo, quizás sería el momento de hacerse un análisis de sangre y chequear los niveles de hormonas tiroideas. Incluso con un nivel de hipotiroidismo subclínico se podría explicar la falta de rendimiento, y aunque no precisa tratamiento, sería conveniente un análisis anual para tener el asunto controlado.

Como consejos para un atleta con hipotiroidismo:

  • ajustar los niveles de entrenamiento
  • descansar y dormir lo suficiente
  • seguir una dieta sana
  • evitar el estrés en la medida de lo posible

Escuchar a tu cuerpo puede ser todo lo que necesites.  Aunque las marcas no alcancen los niveles que solías tener, hay otras metas que alcanzar para seguir disfrutando del placer de correr.

Bibliografía:

Thyroid Disorders in Athletes

Duhig TJ, McKeag D.

Current Sports Medicine Reports 2009 Jan-Feb; 8(1):16-9

Influence of marathon running on thyroid hormones

Sander M, Röcker L.

Int J Sports Med. 1988 Apr; 9(2):123-6

 

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