Extremadura cuenta con una larga tradición de maratones, principalmente gracias al de Badajoz. Cuando supe que organizaban uno nuevo en la localidad de Don Benito decidí que era la ocasión para añadirlo a mi curriculum, y más tratándose de una primera edición. Ignorancia mía fue que en un principio pensé que era en la provincia de Cáceres, y no en la de Badajoz.
En un febrero ya saturado de maratones, su precio de inscripción y relativa cercanía inclinaron fácilmente la balanza. Con los billetes de tren por las nubes, acudir a las citas de Castellón, Murcia o Sevilla puede salir fácilmente por 300€ como mínimo. Ajustando el presupuesto no tenía mucho sentido (ni ganas) de volver este año, y más tras haberlos corrido en varias ocasiones.
De nuevo nos desplazamos en coche, siguiendo la Ruta de la Plata, hasta la modesta Don Benito, que ha decidido meterse en el calendario maratoniano nacional. En el ayuntamiento recogemos el dorsal, y visitamos la pequeña feria del corredor que han instalado. Aprovechamos también para dar un pequeño paseo y visitar el interesante Museo Etnográfico, cuya entrada se nos ofrecía con la inscripción, donde nos encontramos a Pepe Turón. Después ya nos retiramos al alojamiento, algo alejado del centro, dada la escasa oferta hotelera, donde coincidimos con otros conocidos como Mario, Gorriti o Txema: el efecto llamada de un nuevo maratón.
Por la mañana, y para evitar el largo paseo hasta la Plaza de España, donde va a ser la salida y meta, voy en el coche de Txema. Tras recoger a Jesús Devesa estacionamos junto al polideportivo. De allí vamos hasta el mercado, donde dejamos la bolsa de ropa y listos para salir.
Junto a la distancia del maratón, a las 9.00 empieza también el medio maratón. La carrera de 10,5k empieza algo más tarde, a las 9.20. Todas las pruebas transcurren sobre un circuito urbano, al que en la distancia de maratón tendremos que dar 4 vueltas. Como comprobaría, un recorrido un poco rompepiernas, con alguna cuesta, como la de la Iglesia de San Sebastián, que se harán pesadas en los últimos compases de la carrera, y un desnivel acumulado de 316 metros.
Tomo la carrera con calma, intentando recuperar sensaciones tras dos meses de parón en la distancia, donde solo he corrido un trail en la zona de los Arribes del Duero y una San Silvestre a final de año. También tras unas Navidades complicadas a nivel físico por una gastroenteritis de 2 semanas que me dejó bastante tocado.
Sin marcadores kilométricos, decido olvidar el reloj, al que no echaré un vistazo hasta la línea de meta, y guiarme por sensaciones. Así voy pasando las vueltas, juntándome en algún momento con Carlos Baranquero, con quien mantengo el ritmo durante un tramo bastane largo, aunque al final se me escapa.
Con la última vuelta, las cuestas se han empezado a acumular en las piernas, y parece que no vamos a terminar nunca. Cruzo la meta en un tiempo neto de 4.05.21 (oficial 4.06.02), y posición 107 de 135 llegados a meta. Analizando los parciales, mantuve un ritmo bastante constante durante 3 cuartas partes de la carrera (vueltas en 57.20, 1.57.55 y 2.58.56), con una última que se me hizo larga.
Y con este hago el maratón número 158, en Don Benito, muy bien organizado, a pesar de lo duro del recorrido, y con esperanzas de que se asiente en el calendario como opción de las muy concurridas citas de Sevilla, Castellón o Murcia.
