MARATÓN 153: MARATÓN DEL CASTILLO (Madrid, España) (20/09/2025)

Repetíamos la distancia del maratón dentro de la carrera de 100 kilómetros de la Madrid-Segovia, al igual que en 2024. Carrera de trail atípica en su hora de salida, las 5 de la mañana, y su inicio junto a Plaza de Castilla. Horas en que tenemos la capital dormida, y podemos correr por sus  calles desiertas, antes de abandonar el asflato. Después tocará tirar de los frontales por los caminos pecuarios en dirección a Guadarrama, a cuyo pie, en Manzanares el Real, debe acabar mi aventura.

Como el año anterior, me coge el dorsal Pepe, pero esta vez ya no hago noche en Madrid. En plan low-cost, cojo el autobús de las 00.30 desde Valladolid al aeropuerto de Barajas, y desde allí un Uber hasta la salida, donde me presento con gran antelación. Con buena temperatura, me busco un lugar para descansar y hacer tiempo, mientras bebo un Red Bull para espabilar.

Poco a poco van llegando corredores, muchos de ellos a por las distancias más largas, de 65 y 100 kilómetros. Unos cuantos del Club de los 100 maratones estamos allí (Mario, Carlos, David, Fabiani, entre otros).

Con salida puntual los primeros kilómetros transcurren sin problema. Es la parte más fácil. Una vez nos adentramos por los caminos, es momento de extremar las precauciones. Aún tengo en mente la caída del año pasado, antes de llegar al primer avituallamiento. El objetivo principal es evitar dicho error, además teniendo un calendario bastante completo en las semanas venideras.

Llegados al primer avituallamiento, en Tres Cantos, me felicito por no haberme caído como el año pasado. Canto victoria demasiado pronto, porque poco después, en otro tramo pedregoso, voy al suelo. Es la rodilla derecha la que sale peor parada. Aunque la herida parece aparatosa, el dolor, transcurrido el primer momento, es asumible y consigo recuperar de nuevo el ritmo.

Es tras este punto donde viene la sección con los arroyos, crecidos el año pasado y donde, obviando los pasaderas habilitadas, conseguí recuperar bastantes posiciones. Este año, sin embargo, están completamente secos. Desde allí son unos pocos kilómetros hasta llegar a Colmenar Viejo, en el kilómetro 26, donde llegamos ya con el alba.

Llego con 2h50m y aunque podría pensarse que lo peor ya está hecho, no es así. Casi idéntico ritmo de paso que el año anterior, y aún quedan por delante algunos de los tramos más duros de carrera. Continuos sube y baja, en zonas de vegetación más frondosa, y terrenos bastante accidentados.

Es cuestión de intentar mantener un ritmo asequible de carrera, evitando la tentación de lanzarse a tumba abierta en las bajadas y arriesgar una caída más grave. Y así poco a poco me voy acercando hasta Manzanares, cuyo castillo se avista en el horizonte.

Pero aún nos queda un pequeño desvío campo a través antes de llegar al descampado donde se localiza la línea de meta. Cansado, termino la carrera en 4.48.10, y posición 42 de 115 llegados a meta. Algo más de un minuto de mejora respecto al año anterior. Me cambio de ropa enseguida y camino hacia la parada del bus que me tiene que devolver a Madrid.

Mientras espero, veo salir de la zona meta a corredores, muchos de ellos aún sin haber alcanzado el ecuador de la prueba. Solo pensar en tener que hacer casi 60 kilómetros más me quita el aliento.

En una semana nos toca la media maratón de Valladolid, y después viene Logroño.

Seguimos…

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