MARATÓN 152: RÍO BOEDO (Bascones de Ojeda, España) (19/08/2025)

Pues un año más, y van tres, hacíamos una pausa en las vacaciones de agosto para correr el maratón de Gabriel en Bascones de Ojeda. Por el número de inscritos, que casi duplican a los de la edición anterior, parece que ha habido un efecto llamada, tal vez por la publicidad extra de Verdeliss el año pasado.

Al igual que en las otras 2 ocasiones salimos de mañana desde Valladolid, con Gorriti como conductor, para llegar con una media hora de adelanto. En este maratón, tiempo más que suficiente para saludar a los conocidos, cambiarse, coger el dorsal y prepararse para la pieza de saxofón que marca la salida. Al más puro estilo Lazarus Lake en el Maratón Barkley.

Esta ocasión era difícil de perder. Enrique Benito, o Quique, como es conocido por la mayoría, lo había marcado en su calendario, hacía ya mucho, como el lugar donde celebrar su maratón número 100. A su vez, su décima participación en su maratón favorito (posiblemente compartido con el de Géres), para convertirse, si no fallan las cuentas, en el tercer maratoniano más joven en cruzar la citada barrera. No podíamos faltar.

Arrastrado por su influjo, también un gran número de corredores de Atletas Populares se han desplazado desde Valladolid para acompañarle en dicha ocasión. Algunos se aventuran también a los 42k, como Johanna, con funciones de pacer, o José Antonio, entre otros. Algunos más conservadores solo le van a acompañar en sus últimos kilómetros. O vienen simplemente para dar ánimos.

 

Salimos puntuales y aunque me cuesta mucho correr en grupo, me veo enseguida en el grupillo que acompaña a Quique, que por momentos va a un ritmo más alto que el que, en teoría, mis piernas aguantan.

Acabada la primera vuelta corta, pensando que Jesús Devesa va con idéntico objetivo que el grupo, me veo unos metros por delante del grupo. Me dejo caer de nuevo, y vuelvo a la disciplina del grupo, donde permanezco durante unos cuantos kilómetros. Sintiéndome con energía, me uno a Mario, que se escapa ligeramente. Tiene por objetivo intentar bajar de las 4 horas y ver si, por sus cálculos, consigue entrar en el podio de su categoría. Conociendo mis bajones en los kilómetros finales, lo veo como opción de hacer un colchón y que me capturen Quique y su grupo a última hora, ya que su objetivo es llegar en torno a las 4 horas.

Al final Mario acaba por descolgarse, y me quedo en solitario. Ya enfilando la última media vuelta, veo que aún saco cierta distancia al grupo de Quique, que viene con fuerza con otros 3 Populares y acaba por adelantarme, aunque ya no tengo las energías para ir tras ellos, a pesar de que Bascones ya está a la vista.

Al final cruzo la meta en un tiempo de 4.03.40, y posición 61 de 88 llegados a meta según la clasificación oficial, porque como ya me ha ocurrido en alguna ocasión, me falló iniciar el cronómetro (aunque contaba con el backup del Strava en mi móvil). Al final todo el tiempo casi en solitario para entrar solo un par de minutos detrás de Quique (sorry). Ese tiempo mejora mis 4h27m de 2024, aunque no mis 3h54m de 2023.

Tras la carrera, es hora de los trofeos, diplomas, pastas y discurso de Quique. Después pasamos a la tradicional paella, momento de convivencia con los pobladores de esta acogedora aldea que, por un par de días, todos los meses de agosto, ve como unos cuantos locos hacen un hueco en sus vacaciones para correr por sus polvorientos caminos desafiando el calor, en busca de una gloria, personal, y no de redes sociales.

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