MARATÓN 139: LOGROÑO (06/10/2024)

Últimos corredores llegando a meta

Tras terminar la edición de 2023, por tercera vez consecutiva, pensé que sería hora de tomarme un respiro de este maratón, pero al final, aquí estábamos inscritos otra vez.

Muchas razones para volver. Además de seguir ofreciendo la inscripción gratuita (gracias a Sapje Renovables), su cercanía, y la posibilidad de ir y volver en el día, y coger el dorsal la misma mañana eran reclamos suficientes para volver por cuarta vez consecutiva, algo que solo he repetido en el Mapoma.

Solo dos semanas después del Maratón del Castillo, y con una media maratón como pacer solo 7 días antes, los entrenamientos durante la semana no daban tiempos muy esperanzadores. Tampoco había descansado demasiado los últimos días, y con menos de 4 horas de sueño me levantaba el domingo a las 4. Cita con Gorriti a las 5.30 y directos a La Rioja, para el que iba a ser su maratón número 99, y el 139 de mi cuenta particular, tras haber cumplido en Logroño los 101, 111 y 121 en las ediciones anteriores.

Con una temperatura muy agradable de unos 16⁰C llegamos con tiempo para recoger la bolsa del corredor (y Gorriti definirse como pacer de última hora para el grupo de 4h30m), un café rápido y ponernos dorsales para concentrarnos en un lateral del Espolón. Últimos saludos a los conocidos (algunos de ellos solo antes a través de redes sociales) y cada uno a buscar su lugar “de referencia”.

Sin grupo de 3h45m paso los primeros kilómetros pendiente del reloj. A ritmos de 3h45m (5min 20s el kilómetro) capturo al grupo de 4h poco después del kilómetro 4. Tal vez más rápido de lo que debían. Ando un poco con ellos, pero como he dicho en otras ocasiones, es más arriesgado ir en medio de un grupo, tanto por las caídas como por la mayor dificultad en los avituallamientos. También contribuye mi cierta aversión a grupos donde se habla mucho o cuentan chistes de continuo.

Con cierta valentía, decido tirar para adelante. Asumo que si consigo llegar a la media maratón en ritmo de 3h45m, aún cuente con colchón para aguantar una habitual peor segunda parte. Con fama de llano, no recordaba tanto sube y baja en el recorrido. Hasta el kilómetro 15 voy ajustando, pero en el 16 empiezan a fallarme los tiempos de paso. Ahí es donde nos encontramos la rampa adoquinada subiendo el túnel que nos coloca a cada uno en nuestro lugar. Desde ahí es bordear el centro, cruzar el puente de hierro, y de allí a la zona de la feria, cruzar de nuevo el río por el puente nuevo y encarar de nuevo hacia el centro de Logroño, con un breve recorrido por sus calles peatonales, y aún una última cuesta para llegar al Espolón.

Concluyo la primera vuelta ya con un tiempo neto de 1.57.01. No tengo la sensación de haber ido mucho más despacio de lo que debería. En el 24 me supera ya el grupo de las 4 horas. La escapada fue breve. Solo queda apretar los dientes y seguir para delante. Ya sin cuadrar las cuentas aprovecho para disfrutar del recorrido, aunque no es precisamente muy atractivo. No obstante, pocos pueden presumir de eso en circuitos a 1 o 2 vueltas.

Cruzando la barrera de las 3 horas, aún no he llegado al kilómetro 32. Los últimos kilómetros intento aún recuperar algunas posiciones, mientras espacio menos los últimos geles. En el puente de hierro me cruzo con Devi, que este año no participa, pero hace de fotógrafo improvisado y me da un último empujón.

Así, cruzo la meta en un tiempo neto de 4.13.25 y puesto 242 de 291 finalistas, superando por primera vez, y con amplitud, el margen de 4 horas que hasta ahora había evitado en Logroño.

Con este son ya 15 maratones en el año, y el número 75 en España.

La próxima semana espera el Maragorriti, cerca de casa, en la aldea de Velliza, para acompañar a Gorriti en su 100. Toca recuperar, más que la semana anterior a ser posible.

Último cruce del puente de hierro (Foto de Devi)
Medalla Maratón Logroño 2024 (Foto de Gorriti)

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