MARATÓN 141: MARATÓN NOCTURNO DE BILBAO (19/10/2024)

Área de meta, justo pasado el Museo Guggenheim

Una nueva visita al Maratón Nocturno de Bilbao se justificaba para celebrar el maratón 100 de Gorriti, que al final tenía lugar una semana antes, en Velliza. Pero con todo reservado, había que ir.

De esta vez nos desplázabamos en coche, con el hotel justo enfrente del estadio de San Mamés, lo cual a priori iba a facilitar la logística. Craso error, pues llegando en torno a mediodía a Bilbao nos encontramos todos los accesos a las proximidades del estadio cerradas por un partido de fútbol. Llamando por teléfono al hotel, nos dicen que nos deberían facilitar el acceso, pero la Ertzaintza nos dice que de ninguna manera.

Ante esta situación decidimos hacer tiempo y nos acercamos al Museo Guggenheim, que cuenta con visita gratuita por coincidir con las fechas de su inauguración. Así, aprovechamos la visita y comer en las inmediaciones, en espera de poder llegar al hotel tras el partido.

De nuevo nos encontramos con todas las calles aledañas cerradas, en esta ocasión por la celebración del maratón. No nos queda más remedio que buscar aparcamiento más lejos, próximo a la estación de autobuses, separada por un pequeño paseo del hotel, al que conseguimos llegar, cruzándonos ya con los corredores más tempraneros calentando en el exterior de San Mamés.

Pocas veces habíamos llegado tan pronto a una carrera para acabar entrando en el hotel con el tiempo justo para prepararme para la carrera. Con buena temperatura bajo con el tiempo para entrar en mi cajón señalado. Aún pasan más de 8 minutos desde el disparo inicial hasta que consigo atravesar el arco de salida.

Ya entrado en carrera, las mismas sensaciones que en ocasiones anteriores. Con 10k y media maratón simultáneamente la cantidad de corredores es inmensa, teniendo que esquivar casi desde el inicio corredor tras corredor. Hasta no pasar por la zona de meta del Guggenheim por primera vez, donde se quedan los corredores de la media maratón, todo agobiante. No me importan ya las zonas de zig-zag en las proximidades del río, que otros años se me habían hecho largas. Hasta acabo por disfrutarlas.

De cualquier modo, el maratoniano es un secundario incómodo en esta prueba, como así se confirmará solo unas semanas después de la carrera.

Cruzo la media maratón en 1.56. Un tiempo más relajado del que hubiera deseado. Y las cosas no mejoran mucho, cuando ya estoy marcando tiempos de 6 minutos el kilómetro para los parciales de 5k. Los maratones vespertinos/nocturnos no van mucho con mi biorritmo, y especialmente Bilbao, donde nunca he conseguido bajar de las 4 horas.

Finalmente es lo mismo que ocurre en esta situación, en la que me voy hasta un tiempo neto final de 4.17.35, y puesto 606 de 846 llegados a meta.

Retomando mi comentario anterior, el Bilbao Night Marathon perderá para su edición de 2025 hasta la esencia de su nombre, al abandonar completamente los 42k, y centrarse únicamente en las distancias cortas, más rentables, y menos molestas. Otro clavo en el ataúd para los maratones de medio tamaño en España, y otro que se pierde en la zona centro/norte, siguiendo los pasos de los ya extintos Burgos, Pamplona o Aguilar de Campoo, y más alejados como A Coruña o Gran Canaria, sin olvidar alguno de futuro incierto como Badajoz.

Parece que solo los maratones más grandes sobreviven, incluso aunque a veces se apelotonen en el calendario.

Área de salida
La medalla

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *