TIROIDES (2/2): salud y deporte

Una glándula tan importante por sus efectos sobre el metabolismo como la tiroides no ha sido estudiada en profundidad en cuanto a su relación con el rendimiento atlético. En un rango normal un incremento de la actividad tiroidea se correlaciona con una mayor efectividad de los músculos para hacer ejercicio. Al intensificarse el ejercicio se observa un incremento temporal en los niveles de T3, que posteriormente incrementa los niveles de T4. En situaciones de hipotiroidismo, donde la capacidad del tiroides para producir T4 está comprometida, los atletas se quejaron de un descenso en su rendimiento y capacidad de hacer ejercicio (sin excluir otros síntomas que se detallaron anteriormente).

Visto que la glándula tiroides puede ajustar el metabolismo, la tiroxina sintética ha sido empleada por físico culturistas y atletas como activador, de un modo que podría acarrear efectos secundarios típicos del hipertiroidismo, e incluso un infarto de miocardio. Asimismo el uso de esteroides anabolizantes, cuyo uso se ha extendido con fines atléticos y también estéticos, puede reducir los niveles de T3 y T4. Así la glándula tiroides podría estar a contrarrestar algunos de los efectos que el deportista tramposo estaría persiguiendo con el uso de estos anabolizantes.

Respecto a los niveles de hormonas tiroideas tras un maratón, se encontró un aumento en la TSH justo después de la carrera, con niveles normales una hora más tarde, y un descenso el día después. Respecto a los niveles de T4 aumentaron a todos los tiempos tras la carrera.

Algunos atletas de élite han sido diagnosticados con problemas de tiroides, principalmente hipotiroidismo, aunque hay una sombre de sospecha sobre sus resultados, puesto que la modificación del perfil tiroideo podría estarse utilizando como medio para mejorar su rendimiento. Respecto al género, se ha encontrado que las mujeres son cuatro más veces más propensas al hipotiroidismo, aunque no se conocen las causas. Entre las atletas más conocidas, Paula Radcliffe, fue diagnosticada no con una glándula hipoactiva, sino con hipertiroidismo. También se ha dicho que programas de entrenamiento muy exigentes durante tiempos prolongados podrían hacer disminuir la actividad tiroidea, un hecho que tampoco está claro.

Como se apuntó anteriormente, la relación entre rendimiento y perfil tiroideo no se conoce en profundidad, siendo necesarios más estudios para su esclarecimiento.

Si te sientes sin energía durante un periodo prolongado, los planes de entrenamiento son difíciles de seguir y los resultados no alcanzan los niveles que se venían obteniendo, quizás sería el momento de hacerse un análisis de sangre y chequear los niveles de hormonas tiroideas. Incluso con un nivel de hipotiroidismo subclínico se podría explicar la falta de rendimiento, y aunque no precisa tratamiento, sería conveniente un análisis anual para tener el asunto controlado.

Como consejos para un atleta con hipotiroidismo:

  • ajustar los niveles de entrenamiento
  • descansar y dormir lo suficiente
  • seguir una dieta sana
  • evitar el estrés en la medida de lo posible

Escuchar a tu cuerpo puede ser todo lo que necesites.  Aunque las marcas no alcancen los niveles que solías tener, hay otras metas que alcanzar para seguir disfrutando del placer de correr.

Bibliografía:

Thyroid Disorders in Athletes

Duhig TJ, McKeag D.

Current Sports Medicine Reports 2009 Jan-Feb; 8(1):16-9

Influence of marathon running on thyroid hormones

Sander M, Röcker L.

Int J Sports Med. 1988 Apr; 9(2):123-6

 

CAMPEONES OLÍMPICOS DE MARATÓN (III) – San Luis 1904: THOMAS HICKS (1876-1952)

    

Una situación internacional convulsa por la Guerra Ruso-Japonesa impidió a algunos de los mejores atletas del momento acudir a su cita olímpica en San Luis. Debido a ello solo el 20% de los participantes eran ajenos a los Estados Unidos, de modo que solo 15 naciones estuvieron representadas. De nuevo, al igual que había ocurrido con los Juegos Olímpicos de París cuatro años antes, se hicieron coincidir los Juegos con la Exposición Universal.

El organizador del maratón fue un tal James Edward Sullivan. Entre los participantes los más experimentados eran los estadounidenses, algunos de ellos, como en el caso de Thomas Hicks, ya habían competido en el maratón de Boston. A destacar la presencia de 10 atletas griegos, que nunca habían corrido un maratón, y la participación de los dos primeros afroamericanos, pertenecientes a la tribu de los Tswana, y que habían acudido a San Luis no para competir, sino como parte del espectáculo paralelo “Días de la antropología”, donde poblaciones indígenas competían en una serie de retos atléticos, para disgusto de Pierre de Coubertin, que encontró dichas actividades denigrantes. También a destacar la presencia del cubano Félix Carvajal, antiguo cartero, que había conseguido el dinero para acudir a los Juegos corriendo por toda la isla de Cuba, y que perdió todo en una partida de dados, capaz de llegar a San Luis haciendo autostop y con la ropa que llevaba puesta, esto es unos zapatos de calle y unos pantalones largos.

El 30 de agosto, alrededor de las 3 de las de la tarde y con una temperatura de 32°C, los 32 corredores tomaron la salida de un curso de 40k, que iba a transcurrir por carreteras polvorientas abiertas al tráfico, y que contaba con 7 colinas con fuertes pendientes. Para hacer las cosas “más interesantes” Sullivan había decidido que 2 puntos de avituallamiento serían suficientes, en los kilómetros 10 y 20. Los efectos de la deshidratación eran un tema de estudio reciente, y al parecer creyó que el maratón olímpico era el lugar oportuno para desarrollar sus investigaciones.

El estadounidense Fred Lorz tomó la iniciativa y el liderato, pero fue sustituido rápidamente por Thomas Hicks. El Cubano Carvajal marchaba en una buena posición, pero tras parar a comer unas manzanas, que debían estar en mal estado, comenzó a sufrir de calambres en el estómago, que le hicieron detenerse para echar una breve siesta. Mientras tanto Lorz empezó a sentirse también indispuesto, y en torno al kilómetro 15 subió a uno de los vehículos de apoyo, hasta que unos 20k más tarde, y ya sintiéndose con energías comenzó a correr de nuevo, llegando al estadio en primera posición y “terminando” el maratón en poco más de 3h. Sin embargo, el público enseguida se percató de que lo que había ocurrido, y los vítores se tornaron en abucheos. Lorz se zafó diciendo que simplemente se había tratado de una broma.

Por otro lado, cuando Hicks estaba a 11k de la llegada y sintiéndose muy cansado, su grupo de apoyo decidió que una mezcla de estricnina y claras de huevo era lo que necesitaba. La estricnina en pequeñas dosis actúa como estimulante, y así esta acción se convirtió en el primer caso documentado de dopaje de los Juegos modernos, aunque a estas alturas no existía aún ninguna regulación al respecto. Cojeando y pálido por la droga en su organismo, la noticia de la descalificación de Lorz dio a Hicks la energía necesaria para comenzar a trotar de nuevo. Su grupo de apoyo pensó que una dosis extra de estricnina y claras de huevo le daría el impulso necesario, acompañándolo esta vez de un trago de brandy. No mejoraron mucho las cosas hasta que remojó su cabeza en agua y de algún modo comenzó a sentirse levemente mejor. A 3k de la llegada, y corriendo de un modo mecánico comenzó a tener alucinaciones (pensando que la meta se encontraba aún a 30k), así que tomó un último trago de brandy para el último kilómetro, y consiguió cruzar la línea de meta sostenido por sus ayudantes y apenas capaz de poner un pie delante del otro. Sin embargo, fue suficiente para ser declarado vencedor. Había perdido cerca de 3kg, principalmente por deshidratación, y precisó ayuda médica antes de ser capaz de abandonar el estadio por su propio pie. Una dosis mayor de estricnina habría sido fatal por necesidad. Acompañándole en el pódium estuvieron sus compatriotas Corey (aunque nacido en Francia) y Newton. Carvajal solo consiguió terminar cuarto, y de entre los 32 corredores que tomaron la salida, solo 14 consiguieron finalizarla.

El año siguiente Lorz y Hicks volverían a encontrarse en el maratón de Boston, donde Lorz se impondría, esta vez de forma legal. En cuanto a Hicks aunque continuó compitiendo algunos años más fue incapaz de reeditar su éxito de San Luis. Posteriormente se trasladó a Canadá por motivos de trabajo, para llegar a nacionalizarse canadiense, país en el que permanecería hasta su fallecimiento.

Fuentes:

https://en.wikipedia.org/wiki/1904_Summer_Olympics#Marathon

https://en.wikipedia.org/wiki/Thomas_Hicks_(athlete)

https://www.smithsonianmag.com/history/the-1904-olympic-marathon-may-have-been-the-strangest-ever-14910747/

https://www.fabio.com.ar/6576

Imágenes en el dominio público utilizadas bajo licencia Creative Commons

 

 

Salida del maratón
Hicks asistido por sus entrenadores
El tramposo Frederick Lorz
Carvajal listo para correr

TIROIDES (1/2): el motor metabólico

El tiroides es una glándula, de aproximadamente 3cm de longitud, en forma de mariposa y localizada en la garganta, en la zona inferior de la nuez. Como glándula libera hormonas que ayudan al cuerpo a usar la energía, regular la temperatura, y mantener el funcionamiento correcto del cerebro, corazón y músculos.

La glándula tiroides utiliza el yodo presente en la comida para producir tiroxina, llamada también T4 (puesto que tiene 4 moléculas de yodo en su estructura), y en menor medida T3, aunque esta última es sintetizada en gran medida por degradación de la T4. La producción de ambas hormonas es regulada por la hormona TSH (o estimulante de la tiroides) que es generada por la glándula pituitaria.

La glándula tiroides es un mecanismo regulado con gran precisión, y cualquier cambio en su función puede llevar a un estado patológico, principalmente por su sobreactivación (hipertiroidismo) o un funcionamiento deficitario (hipotiroidismo). En el caso del hipotiroidismo el tiroides es incapaz de liberar hormonas en cantidad suficiente, y entre algunas de sus causas estarían la enfermedad autoinmune (enfermedad de Hashimoto), extracción quirúrgica del tiroides o tratamiento radiactivo, aunque en el mundo desarrollado muchas veces su causa es un déficit en la cantidad de yodo en la dieta.

Aunque muchos síntomas son variables e inespecíficos, se podría apuntar a un enlentecimiento en las funciones corporales, hacienda más intensa la sensación de frío, cansancio más temprano, piel más seca o episodios de olvido y depresión. Es en cierta forma como un motor que no tiene suficiente combustible para funcionar. Alguno de estos síntomas está presente en personas con tiroides trabajando normalmente, resultando por tanto difícil determinar si son debidas a un problema hormonal. La glándula pituitaria detecta los niveles de T4 en el organismo, y envía la señal al tiroides, en forma de hormona TSH, para incrementar o disminuir su producción. El único modo de saber si la tiroides está funcionando apropiadamente es medir los niveles sanguíneos de TSH y T4.

Niveles de TSH (mU/L)                                                                             Niveles de T4 libre

0.0 – 0.4              hipertiroidismo                                                             0.93-1.71 (ng/L) rango normal

0.4 – 4.0              rango normal                                                                                              o

4.0 – 10.0            hipotiroidismo subclínico (o suave)                        10-23 (pmol/L) rango normal

+10.00                 hipotiroidismo

La combinación de niveles elevados de TSH y niveles bajos de T4 indica hipotiroidismo Si los niveles de T4 son normales, con niveles de TSH elevados estaríamos ante el hipotiroidismo subclínico, donde la glándula pituitaria eleva los niveles de TSH aunque la tiroides aún consigue satisfacer la demanda elevada por T4. Esta forma leve de hipotiroidismo no recibe por regla general tratamiento, aunque en la mayor parte de los casos acaba derivando en hipotiroidismo con el tiempo. Generalmente los pacientes son requeridos a mantener el control sobre los niveles de ambas hormonas al menos anualmente. Respecto al hipotiroidismo clínico se trata con suplementación de tiroxina, que necesita un ajuste cuidadoso, puesto que un nivel demasiado bajo no permitiría salir del hipotiroidismo, y su exceso llevaría a una situación de hipertiroidismo (con síntomas como ansiedad, hiperactividad, calor, debilidad muscular, etc).

En nuestra próxima entrada nos centraremos en los efectos sobre el rendimiento deportivo de la glándula tiroides.

Bibliografía:

www.thyroid.org

www.endocrineweb.com/conditions/thyroid-nodules/thyroid-gland-controls-bodys-metabolism-how-it-works-symptoms-hyperthyroi

https://en.wikipedia.org/wiki/Thyroid

CAMPEONES OLÍMPICOS DE MARATÓN (II) – París 1900: MICHAEL THÉATO (1878-1923)

Los Juegos Olímpicos de París deberían haber sido los primeros de tiempos modernos, pues la ciudad se había propuesto como sede ya en una reunión que tuvo lugar en la Sorbona en 1894. Sin embargo, esta espera de seis años se consideró demasiado prolongada, de ahí que se decidiera proceder primero con los Juegos Olímpicos de Atenas de 1896, mientras que París organizaría los segundos, haciéndolos coincidir con la Exposición Universal de 1900. Entre las curiosidades de estos Juegos destacaría que fueron los primeros que contaron con participación femenina, y que fue la única ocasión en la que se utilizaron animales vivos (palomas) como objetivo en las pruebas de tiro.

Entre los 19 participantes que tomarían la salida del maratón, un 19 de Julio de 1900 a las 14.30 y con una temperatura de 32°C, estaba Michel Johann Théato, que se convertiría en el primer campeón olímpico francés de atletismo (o así fue considerado durante muchos años). Tendría lugar sobre un recorrido de 40k que seguiría el trazado de los viejos muros de la ciudad, y que se convertiría en un absoluto caos, puesto que el recorrido no estaba cortado al tráfico y las actividades cotidianas continuaron con normalidad. Debido al intenso calor transcurridos unos cuantos kilómetros solamente 9 corredores permanecían en la competición. Théato se sintió indispuesto durante varios kilómetros, pero fue capaz de recuperar su energía y sobrepasar a su compatriota Émile Champion, para obtener la victoria con un tiempo de 2.59.45, con 4 minutos de ventaja sobre éste.

Las controversias comenzaron inmediatamente, principalmente con los participantes americanos, y en especial Arthur Newton que había terminado quinto, reclamó que él personalmente había tomado el liderato de la prueba, y que ningún otro participante le había sobrepasado. Esto implicaría que Théato había tomado un atajo. No está claro si era ebanista, panadero o jardinero, pero se sabe que vivía en París y conocía bien sus calles, por lo que algunos autores, sin pruebas, afirmaron que podía haber usado este conocimiento en su beneficio para ganar la prueba. Sin embargo, no está claro que este fuese el caso, puesto que había numerosos espectadores siguiendo la prueba en las calles, y nadie confirmó estás sospechas. Como la ciudad estaba abierta al tráfico otro de los americanos, Dick Grant, que había finalizado en séptima posición, decidió denunciar al COI alegando que había tenido un accidente con un ciclista, reclamación que fue descartada posteriormente.

Aunque Théato es aún considerado el primer campeón olímpico francés de atletismo se probó posteriormente que había nacido en Luxemburgo, desde donde su familia se había trasladado a Bélgica, y finalmente a Francia, donde Arthur competía para el Racing Club, trabajando ocasionalmente como jardinero. Luxemburgo reclamó esta medalla para el país, pero la reclamación fue descartada en 2004 y la victoria aún cuenta en los anales como francesa.

En cuanto a Théato se convirtió al profesionalismo inmediatamente tras los Juegos, pero su mayor logro sería terminar segundo en los campeonatos franceses de campo a través el año siguiente. Con posterioridad su vida entró en el anonimato, e incluso su muerte no está claro si tuvo lugar en 1919 o 1923.

 

Fuentes:

http://www.pierrelagrue-jo.com/michel-theato-1878-1919

https://en.wikipedia.org/wiki/Michel_Th%C3%A9ato 

Imágenes en el dominio público utilizadas bajo licencia Creative Commons

Imagen de la carrera de maratón 1900
Llegada a meta de Théato

FISIOLOGÍA Y PATOLOGÍAS DEL ULTRA MARATÓN

Hace unos días me topé con una revisión recién aparecida en prensa sobre los ultra-maratones desde el punto de vista fisiológico y fisiopatológico y pensé que sería interesante compartir algunos de los principales datos en él apuntados.

Para aquellos que consideran el maratón como la mínima distancia de competición, el ultra-maratón se convierte en el objetivo a perseguir. El número de estas pruebas no ha hecho más que incrementarse con los años, y generalmente se organizan sobre una cierta distancia (50k, 100k entre las más populares) o un cierto tiempo (12h, 24h, o incluso días). El citado estudio apunta a un incremento continuado en el número de finishers, aunque sin una mejora sustancial en los tiempos, posiblemente debido a que este tipo de pruebas son más asequibles a corredores usuales de lo que lo eran hace unos años.

El estudio encontró que los varones tienen una edad aproximada de 45 años, y que aún constituyen el 80% de los finalistas (si alguien está interesado, este perfil se precisa aún más en el artículo). Si se compara al corredor de ultras con sus colegas maratonianos, se encontró que generalmente eran más viejos y corrían más lentos, siendo generalmente maratonianos experimentados que han decidido realizar la transición a distancias más largas. Asimismo, tendían a ser más delgados, seguramente por un aumento en los kilometrajes de entrenamiento a medida que la competición se alarga. De interés también que el rendimiento máximo se alcanza a edades más avanzadas al aumentar la distancia.

Desde un punto de vista patológico, el nivel de lesiones y problemas relacionados con la competición aumentó proporcionalmente con la distancia, como podía esperarse. Sin embargo, cuando se comparan los datos de los ultra-maratonianos con la población general se encuentra que son más sanos (menores niveles de cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc), y tienen un estilo de vida más saludable, aunque suelen presentar niveles más elevados de asma y alergias. Por otro lado, su motivación deja de ser la competición, y se decantan más por una búsqueda de aventura.

En cuanto al rendimiento en los ultra-maratones, entre los factores que lo afectan positivamente podríamos destacar los niveles bajos de grasa corporal y velocidades elevadas durante los entrenamientos, siendo la experiencia también un factor clave, así como la capacidad de regularse y mantener los ritmos. Los corredores más experimentados son capaces de mantener ritmos muy constantes durante la prueba, mientras que los más jóvenes y/o inexpertos tienden a comenzar más rápido, pero finalmente conseguir peores resultados.

Respecto a los requerimientos energéticos en estas carreras, por regla general los participantes son incapaces de mantener el equilibrio energético por una ingestión insuficiente de nutrientes, acompañada en ocasiones de una pérdida de apetito y problemas digestivos. A su vez tiene lugar una modificación en la cantidad de energía procedente de los carbohidratos, y el organismo tiende a emplear la grasa como sustrato preferente.

Los problemas músculo esqueléticos son más frecuentes a medida que las distancias aumentan, como podía esperarse, siendo principalmente localizados en las rodillas en las carreras de carretera, y en los tobillos para los trails. La aparición de ampollas depende en gran medida de la experiencia del corredor. Se describió también un engrosamiento de los tendones y un efecto favorable sobre los cartílagos, debido a un incremento en la síntesis de colágeno. El daño músculo esquelético es importante después de una ultra, con una reducción significativa de masa muscular. La utilización de suplementos, como los BCAA (de los cuales trataremos en una futura entrada), no tuvieron efecto, del mismo modo que ocurrió con el uso de anti inflamatorios (diclofenaco o ibuprofeno), mientras que fueron contradictorios con dietas ricas en antioxidantes. Parece claro que la mejor forma de evitar el daño músculo esquelético es un entrenamiento apropiado.

Posteriormente el artículo se centra en las hormonas, describiéndose por regla general un incremento en las relacionadas con el estrés, como el cortisol, y en las catecolaminas, con una disminución de la testosterona en hombres, que podría afectar negativamente el resultado de la competición. En cuanto a las mujeres se encontró un aumento del estradiol.

Colesterol y triglicéridos tras una prueba de 24h disminuyeron. Entre las principales causas de abandono en una ultra maratón se encuentran los problemas digestivos, con hasta el 90% de los corredores retirados quejándose de nauseas. Parece que una de las mejores soluciones es intentar comer aquello que uno gusta, en especial alimentos ricos en grasa, que parecen ser mejor tolerados. Hígado y riñones suelen presentar a su vez elevados niveles de marcadores de daño, que revierten en unos pocos días sin mayores complicaciones en la mayor parte de los casos.

Como conclusión se puede decir que competir en pruebas de ultra maratón es beneficioso, principalmente debido a los niveles de entrenamiento que implican, y aunque existen ciertos efectos secundarios que pueden aparecer durante o inmediatamente después de la carrera, son usualmente temporales, con unos efectos a largo plazo por regla general positivos.

Bibliografía:

Physiology and pathophysiology in ultra-marathon running

Beat Knechtle & Pantelis T. Nikolaidis

Front. Physiol. | doi: 10.3389/fphys.2018.00634

Maratón de Aguilar de Campoo (03/06/18 – 68)

Después de mi primera experiencia en esta maratón el año pasado tenía claro que, si podía, intentaría volver, como así ha ocurrido. Aguilar de Campoo es un pueblo situado al norte de la provincia de Palencia, popular principalmente por sus muchas fábricas de galletas (Gullón y Siro entre las más conocidas) y que de paso este año alberga “Las Edades del Hombre”, una exposición itinerante que anualmente exhibe algunas de las piezas de arte más importantes de Castilla y León. Bajo el lema “Mons Dei” en esta ocasión tiene lugar en parte en la iglesia de San Miguel, en cuyo lateral se encuentra la zona de inicio y meta de esta maratón.

Después de mi última maratón las cosas se complicaron. En el día de mi primer entrenamiento, simplemente al levantarme de una silla, sentí un tirón en la parte superior del muslo izquierdo. No lo di mayor importancia, pero al día siguiente apenas podía estirar la pierna. Ahí tenía un desgarro muscular del cuádriceps superior. A veces las lesiones tienen lugar cuando menos se las espera. Sin embargo, con una semana de reposo, y un tratamiento apropiado a base de hielo, vendas compresivas y pomada anti inflamatoria consigo recuperarme, con aún dos semanas hasta la carrera.

Esta maratón es principalmente gracias al esfuerzo de una persona, Gabriel Ruiz Garcia, que ha conseguido que este año celebre su edición número 21. Sin grandes patrocinadores, él personalmente, junto a un reducidísimo grupo de voluntarios, se encarga de registro, trofeos, regalos, e incluso instalar las pancartas de salida y meta, vallas etc. Claramente es el alma de la prueba. Y todo ello por un maratón que ofrece inscripción gratuita, aunque el número de participantes nunca es muy numeroso. Este año los inscritos son 25, aunque entre ellos algunos de los maratonianos populares con más experiencia del panorama nacional.

A las 9 tomamos la salida, en un ambiente amigable, casi íntimo, con 14°C y prevision de tormentas eléctricas después del mediodía. El trazado abandona Aguilar por la trasera de la iglesia hacia las fábricas de galletas, para dar una primera vuelta corta. Una vez finalizada nos quedarán por delante 5 vueltas largas hasta completar el maratón, cada una de las cuales nos llevará hasta la cercana villa de Villallano, donde giraremos de nuevo hacia Aguilar siguiendo la misma carretera, lo que permite seguir fácilmente la progresión de la carrera, puesto que los corredores se cruzan 2 veces a cada vuelta. De salida intento mantener a los primeros corredores al alcance, llegando a estar en un momentáneo quinto lugar, pero rápidamente bajo hasta una octava o novena posición. El líder de la carrera comienza a abrir hueco con sus perseguidores, una diferencia que solo aumentará hasta el final de la prueba, con nadie capaz de hacerle sombra. Sin mucha energía casi desde el comienzo, parece que las últimas semanas de trabajo unido a solo dos semanas de entrenamiento se han llevado lo mejor de mí. Para cuando termino la tercera vuelta, justo el primer participante me dobla terminando ya su cuarta vuelta. Desde ese punto aún sigo bajando alguna posición y ya encaro la última sección con el único objetivo de bajar de las 4 horas, alcanzando la meta en 3.59.16, para una 13ª posición de 24 participantes, y muy lejos del tiempo que hice el año pasado sobre el mismo recorrido, que a la postre sería mi mejor marca de la temporada (3.35.18). Esta gran diferencia deja un poso amargo, que desaparece rápidamente por la camaradería que se respira.

Con la temporada veraniega a la vuelta de la esquina, y menos maratones para escoger, puede que sea el momento adecuado para optar por carreras más cortas y entrenamientos largos, y comenzar a planificar la temporada de otoño.

 

Puntuación: 5 (sobre 5)

A favor: atmósfera; inscripción gratuita; trofeos para todos (más galletas, cereales y pastas); la prueba de que la determinación de uno a veces es suficiente para organizar una carrera

En contra: que el Ayuntamiento decida organizar otra carrera el mismo día, justo al lado de donde tiene lugar esta

 

Arco hacia la meta
Área de salida y meta
Colegiata de San Miguel

CAMPEONES OLÍMPICOS DE MARATÓN (I) – Atenas 1896: SPYRIDON LOUIS (1873-1940)

Con Pierre de Coubertin liderando los esfuerzos para revivir los Juegos Olímpicos, en 1894 se resolvió que los primeros Juegos de la era moderna tendrían lugar en Grecia en 1896. El maratón, que previamente no existía como prueba atlética, fue propuesto por Michel Bréal, e introducido en el calendario de pruebas como homenaje al legendario esfuerzo de Filípides, el mensajero griego que corrió de Maratón a Atenas para anunciar la victoria griega sobre los persas, en la también llamada batalla de Maratón.

El coronel Papadiamantopoulos fue el hombre escogido para organizar las carreras de calificación que determinarían quiénes serían los atletas que representarían a Grecia en la prueba del maratón. Él había sido el oficial al mando de Spyridon cuando realizaba su servicio militar, y siendo conocedor de sus habilidades atléticas consiguió convencerle para que participara en una de estas pruebas clasificatorias, concretamente en la segunda. Spyridon, aunque no ganó, consiguió terminar en quinto lugar (con el ganador obteniendo la victoria en un tiempo de 3h y 18minutos), lo que le sirvió para entrar a formar parte del equipo olímpico griego de maratón, y dar un primer paso para entrar por derecho propio en la historia del maratón.

Spyridon procedía de una familia humilde, y en el momento de las Olimpiadas tenía 24 años, y trabajaba en el negocio familiar, transportando agua fresca a la ciudad de Atenas. El día 10 de abril de 1896, con unas zapatillas donadas por los paisanos de su aldea, se presentó junto a otros 16 atletas (12 de ellos también griegos) en la línea de salida en Maratón, para una prueba que los llevaría hasta el Estadio Olímpico, en Atenas, a una distancia aproximada de 40kms. El francés Albin Lermusiaux, que había terminado tercero en los 1500m, tomó una clara ventaja desde el comienzo de la prueba, que se mantendría hasta pasada la mitad de la prueba, momento a partir del cual el australiano Edwin Flack, que ya había ganado en los 800 y 1500m unos días antes, tomó la delantera. Mientras tanto Spyridon, que había parado en la pequeña villa de Pikermi para tomar un refrigerio (un vaso de vino, o coñac, según las fuentes) predijo que sería capaz de superar a los atletas que tenía delante. Flack, que no estaba acostumbrado a correr distancias tan largas, comenzó a flaquear, y a solo 3-4 kms de la llegada se derrumbó. En un estado de delirio, en el que hasta llegó a golpear a un espectador que se ofreció a ayudarle, se vio forzado a abandonar, dejando a Spyridon solo al frente de la prueba. 

Mientras esto ocurría en el recorrido, la multitud congregada en el estadio estaba decaída, pues acababan de recibir la noticia de que Flack estaba en la delantera. Sin embargo, unos momentos después un nuevo mensajero trajo la noticia de que Spyridon se encontraba al frente. Todo el estadio comenzó a gritar “Hellene, Hellene”, que quería decir “Grecia, Grecia” en el idioma local. La entrada de Spyridon en el estadio desató la euforia, con todos los espectadores vitoreando en pie su vuelta a la pista y entrada en meta en 2.58.50, siete minutos por delante del siguiente clasificado. Como él mismo recordaría años más tarde todo el mundo empezó a cantar su nombre y arrojarle flores desde las gradas.

Spyridon consiguió así salvar el honor griego en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, pues hasta ese momento la sequía de medallas había sido completa, y le convirtió en un héroe nacional de la noche a la mañana. Como vencedor el Rey de Grecia le ofreció un deseo, y él, en toda su modestia, solo pidió un carro y un burro para ayudarle a acarrear el agua en el negocio familiar. Se retiró de la competición inmediatamente tras los Juegos, y volvió a su vida sencilla. Años más tarde se le concedió el honor de portar la bandera griega con ocasión de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, donde ofreció una rama de olivo procedente de Olimpia, lugar de origen de los Juegos, a Hitler, como símbolo de paz. Aquella sería su última aparición pública antes de fallecer en 1940.

En su honor el Estadio Olímpico de Atenas lleva su nombre, y llegó también a hacerse un hueco en la lengua griega, puesto que la expresión “yinomai Louis” se utiliza para decir que algo “desaparece rápidamente”.

Fuentes:

www.wikipedia.org

www.olympic.org

www.iaaf.org

www.espn.com.ar

www.aims-worldrunning.org

 

Imágenes del dominio público, utilizadas bajo licencia Creative Commons

Grecia 1896
Berlín 1936

Protector solar: ISDIN Fusion Gel (Sport)

Frente de la caja
Parte trasera de la caja

Con el verano a la vuelta de la esquina y los días más largos cobra especial importancia protegerse de los rayos UV, especialmente si no se pueden evitar las horas de mayor exposición solar (aunque la protección también es necesaria en días nublados). El uso de un protector solar mantendrá tu piel más sana y evitará su envejecimiento prematuro, previniendo a su vez enfermedades asociadas a la exposición solar prolongada, como por ejemplo el cáncer de piel.

Incluso más importante que proteger tu cuerpo con el factor de protección más elevado posible, es también proteger tu rostro. Si has estado corriendo algún tiempo sabrás que una vez comienzas a sudar, la crema aplicada sobre tu cara empieza a escurrir, y casi inevitablemente a entrar en los ojos. Personalmente he tenido que parar en numerosas ocasiones para lavarme la cara con agua, o utilizar un pañuelo para eliminar todo resto de protector de mi cara, puesto que los ojos comienzan a llorar haciendo casi imposible ver por donde se corre. Como este problema no va a afectar a las otras áreas de tu cuerpo, cualquier protector solar debería bastar para aplicar sobre las extremidades y la zona del cuello. Sin embargo, para el rostro he probado innumerables protectores hasta que me topé con ISDIN Fusion Gel, del cual me ofrecieron un par de muestras gratuitas al visitar la feria del corredor de la maratón de Barcelona. Allí la persona en el stand me aseguró que no escurriría sobre mis ojos. Escéptico, decidí probarlo al día siguiente, y ciertamente que no tuve ese problema, tal como me habían asegurado.

Después de este primer intento decidí comprarlo. El bote de 100mL oscilaba entre los cerca de 30€ de la farmacia, y los aproximadamente 20€ de algunas tiendas online (terminé pagando 20.6€). Aunque caro, si se usa exclusivamente para la zona de la cara debería dar para una temporada.

Tras haberlo utilizado en unas cuantas ocasiones y tiradas largas, debo decir que en ninguna ocasión me ha entrado en los ojos, incluso corriendo en condiciones de calor y sudando profusamente.

Su color es transparente y su textura muy ligera, más líquida que otros protectores. El olor se asemeja intensamente a alcohol en un primer momento, pero es rápidamente absorbido tras su aplicación y el olor se atenúa. Se publicita como útil para zonas con abundante vello, y debido a su pequeño tamaño puede ser incluido en el equipaje de mano si se quiere llevar en un vuelo. Sin embargo, el principal problema que encontré es debido a su naturaleza líquida. Cuando recibí el envío en el correo ya me percaté de que la caja exterior de cartón tenía dentro alguna mancha, a la que no di mayor importancia. Cuando llevé la crema a mi primera carrera me di cuenta cuando llegué que la botella había perdido líquido en mi mochila. Debido a su textura el envase debería ser hermético, para así prevenir incómodos derrames que podrían arruinar tu equipaje. Desde entonces lo llevo envuelto en dos bolsas herméticas de plástico.

Una lástima de detalle para lo que sería un producto necesario.

 

Score: 3.5 (sobre 5)

Pros: un protector solar que finalmente no entra en tus ojos con la transpiración; altos niveles de protección frente a rayos UVA y UVB; resistencia al agua y sudor

 

Cons: embalaje inapropiado, por el precio deberían emplear un envase de cierre hermético, para evitar su derrame y la posibilidad de manchas asociadas

Botella
Textura líquida y parte superior con derrames

Lisbon Eco Maratón (06/05/18 – 67)

Por tercera vez consecutiva retorno para este maratón. La fecha ha cambiado en cada ocasión, desde mediados de junio en 2016 comenzando por la tarde, a mediados/final de mayo en 2017, y finalmente comienzos de mayo en esta ocasión. Cambios posiblemente acertados, puesto que a finales de junio el tiempo resultó muy caluroso, y aún más por la tarde, aunque espero que no sigan adelantándola, porque ya abril tiene bastantes carreras habitualmente.

Desde el año pasado la zona de inicio y final es la misma, en el Parque Eduardo VII, justo donde ondea la bandera de Portugal, lugar que ofrece una vista privilegiada de toda la ciudad.

Aparte del tiempo que para llegar hasta aquí el resto del maratón transcurre en el cercano parque de Monsanto, una gran reserva natural que ya delimita las afueras de Lisboa, y que ofrece un recorrido de trail sin necesidad de salir de la ciudad. Podemos asumir que el «Eco» del nombre, aparte de por su recorrido, es por el cuidado que se tiene para no ensuciar en las zonas de avituallamiento y en el recorrido durante la prueba.

La inscripción costó 30€ (realizada con bastante antelación, porque posteriormente iba incrementándose, como suele ser habitual), y un comienzo a las 8.30, existiendo asimismo una media maratón que comienza una hora más tarde, y una prueba de 10k con inicio a las 11. El número de participantes inscritos para la maratón es de unos 150, con pronóstico de temperaturas en torno a los 26°C para el mediodía. Así pues, tomo la tarde con tranquilidad para gastar poca energía a la espera de lo que viene mañana.

El acceso a la zona de salida es fácilmente accesible con transporte público, y existen también numerosas plazas de aparcamiento en las inmediaciones (al menos a primera hora), lo cual posibilita que por una vez esté temprano en la zona de salida. Al ser un maratón con pocos participantes todo resulta bastante fácil, sin el típico estrés de otras ocasiones para dejar la mochila, encontrar el cajón, etc. Existe incluso una sesión de calentamiento, que resultará de utilidad para evitar posibles lesiones posteriormente. Como equipamiento, visto la T-shirt proporcionada en la bolsa del corredor (en teoría es obligatorio correr con ella) y mi Camelback, en la que llevo 1 litro de bebida isotónica, y los geles habituales. Resultó de utilidad en años anteriores, y aunque los avituallamientos son suficientes, el hecho de estar habituado a correr con ella y poder disponer de un sorbo adicional entre estaciones compensa la posible molestia. Y aunque no es habitual en mi caso, también decido ir con mis auriculares y lista de podcast, que me harán la carrera más amena. Llegada la hora, partimos.

Tomamos la vía ciclista que va hacia Monsanto, durante unos 3kms, para después entrar en lo que es propiamente el parque, y donde el recorrido oscilará entre carreteras asfaltadas y caminos de tierra, todos ellos peatonales, salvo algunos ocasionales cruces de carreteras con tráfico, aunque todos ellos controlados por voluntarios o incluso policías. Como inicio decido tomarme las cosas con calma, puesto que la experiencia de otros años ya me enseñó que el curso se torna exigente una vez dentro del parque. Una vez allí los corredores empiezan a espaciarse, y ya a partir de la media maratón prácticamente es correr solo, con algún corredor en la distancia, a veces solo visibles si la zona es abierta. Aunque la temperatura incrementa gradualmente el hecho de que el recorrido transcurra en gran parte en zonas arboladas y boscosas es un respiro, y el calor no se hace sentir demasiado en ningún momento, con los kilómetros deslizando suavemente. Cruzado el kilómetro 30, y con más energías que en otras ocasiones, consigo mantener un ritmo vivo, que me permite recuperar algunas posiciones. Ya abandonando Monsanto y el último puesto de avituallamiento, volvemos al carril bici que nos debe conducir hacia el Parque Eduardo VII y la meta. Los últimos 2kms aún guardan las últimas cuestas pronunciadas, pero con la bandera ya a la vista y un último esfuerzo consigo cruzar la meta en 4.18.12, mejorando mi 4.22.23 en 2017 (con una aparatosa caída a mitad de carrera, con cuyas consecuencias tuve que lidiar lo mejor posible) y mi 4.34.19 en 2016 (con carrera por la tarde y calor considerable), para una posición 43 de 101 finalistas.

Una buena carrera para cruzar los 2/3 de mi camino hacia la barrera de los 100 maratones, y una de mis pruebas favoritas en la que espero poder repetir el próximo año.

Puntuación: 5 (de 5)

A favor: recorrido de trail; área de salida/llegada

En contra: una fecha variable todos los años

Zona de salida
El podio
Área de los corredores
Vista desde la salida
Ambiente de salida

ALPES SUIZOS

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Lunes después del maratón. Sin demasiado cansancio toca de nuevo madrugar para tomar el tren de las 8.30 a Lucerna, donde llegamos en unos 45 minutos. Solo tiempo para tomar unas fotos, puesto que el ferry hasta Vitznau-Rigi sale en breve, y en información nos han dicho que la previsión meteorológica da lluvias para la tarde, y subir a la montaña si las condiciones son adversas elimina toda opción de tener buenas vistas y disfrutar el área. 

Un tranquilo crucero nos lleva hasta el inicio del tren de montaña de la línea Rigi, que constituye el ferrocarril de montaña más antiguo de Europa, y solo el segundo del mundo. Un lento trayecto en una antigua locomotora y vagones igualmente antiguso nos hace ascender por bucólicos parajes campestres hasta los 1798 metros de Rigi-Staffel, tras hacer breves paradas en numerosas estaciones camino a la cumbre. En ella hay bastantes puntos con nieve profunda y las vistas son espectaculares, existiendo a su vez un hotel con restaurante y una oficina de turismo con información sobre las múltiples rutas disponibles, así como numerosos indicadores hacia otras paradas de tranvía, o cercanas poblaciones. El plan era hacer una de las rutas cortas disponibles. El billete de vuelta del tren hacia Zúrich es válido desde Goldau, y ya que hay un indicador hacia allí que dice 2h y 30 minutos, se convierte en la ruta alternativa elegida. 

Encontrando algo de nieve solo en la zona de la cumbre, la ruta va descendiendo entre campos de ganado, bosques, cascadas, y de vez en cuando el sonido del tranvía que desciende desde Rigi-Staffel hasta Goldau y que se ve en la lejanía. Al final las 2h y media no son ni de cerca suficientes para llegar hasta Goldau, y contando con el que cielo está a oscurecerse y el cansancio de la bajada empieza a acusarse, decidimos tirar hacia la parada de tranvía de Kräbel, ya la última hacia Goldau, y así hacer esta última parte del recorrido en tranvía. Estamos a 758 metros de altitud desde los casi 1800 de los que partimos, y justo a tiempo puesto que comienza a llover con fuerte intensidad. Con un poco más de tiempo un nuevo teleférico justo desde la parada de Kräbel hacia la montaña a este lado del recorrido, Rigi Scheidegg, con una frecuencia de 30 minutos, prometía nuevas y espectaculares vistas desde una perspectiva diferente. Sin embargo, con solo un tren cada hora desde esta estación mejor no arriesgar las conexiones de vuelta. Una vez en Goldau, un nuevo tren nos lleva hasta Zúrich, para poner punto y final a un remarcable viaje por tierras suizas.