MARATÓN 132: MARATÓN EN PISTA DE JAÉN (ESPAÑA) (07/07/2024)

Pista de atletismo de La Salobreja, con las gradas a la izquierda

Entre los maratones que se han asentado en el calendario español en los últimos tiempos está el maratón en pista de Jaén, que en este 2024 iba ya por su sexta edición. Algún año llegué a barajar mi participación, pero si no fue la logística, dada la distancia de viaje, fue la fecha, en pleno julio, los que me echaron para atrás.

Este año por fecha estuve entre dos opciones: la Maratona Atlántica de Comporta, que ya corrí hace unos años, o Jaén. Volviendo de Lisboa el lunes noche, me pareció demasiado esfuerzo volver a repetir el viaje dos veces en una semana para correr la Atlántica. Además la experiencia resultó agotadora en aquella ocasión, con sus 43km integramente por la playa. Para intentar afrontar la prueba en mejores condiciones iba a ser necesario un desembolso en nuevo material (zapatillas aptas para correr en desierto y manguitos para evitar la entrada de arena), al que iba a ser difícil sacar un rendimiento posterior. Así, al final con alguna reticencia a correr más de 100 vueltas a una pista, optaba por Jaén, después de mi única experiencia en el Lemmings Marathon de 2014.

Tomada la decisión de viajar a Jaén, opté por salir temprano para llegar a con tiempo de hacer algo de turismo. Enlazando dos trenes llegaba a hacer el check in en el alojamiento poco después de las 14.00, encontrando allí al legendario Antonio Huerta. Tras comer algo decido aprovechar que la temperatura es agradable, solo unos 28°C (el día anterior habían llegado a los 42) para dar una vuelta por el casco histórico, ver la Catedral y visitar el Centro de Interpretación de los Baños Árabes, donde me encuentro al otro vallisoletano en liza mañana, Jaime “Nina”, con su pareja haciendo la misma visita y con intención de revalidar su victoria del año pasado (como así ocurrirá).

Tras la visita acudo al hotel donde se están repartiendo los dorsales para encontrar más caras conocidas. Este es un maratón pequeño, con poco más de 40 participantes, y muchos de sus corredores son caras habituales de otras carreras. El mundo maratoniano es muy amplio, pero los maratoniacos son solo un pequeño porcentaje de esa muchedumbre. Allí están Kevin, que mañana completará su número 100, y los Antonios Rojas y López (habría que ver cuantos maratonianos hay que se llamen Antonio, porque muchos son).

En busca de una pizza temprana para cenar, me retiro pronto al hotel. La salida del maratón es a las 7 de la mañana y cuanto antes esté uno en la cama, mejor.

Edificio con los WCs y duchas

La carrera se celebra en el complejo deportivo de la Salobreja, a solo 10 minutos andando del centro de Jaén. Aún no ha amanecido y ya me encamino a las pistas de atletismo, cambiado y con todo el equipaje. La temperatura ronda los 20°C, ideal para empezar a correr. Allí encuentro a otros habituales que no había visto el día anterior: Santi Hitos, Carlos, Lola, David, Mario, Gocho o Pepe Caballer, entre otros cuantos.

Dejo mis bártulos en el graderío, y también los geles. Esa es una de las ventajas de correr en pista. Y también el hecho de no tener que contar las vueltas, para lo cual hay varios voluntarios, y contamos con un chip en el dorsal, medidas ambas que como se comprobará más tarde, parecen no ser suficientes para evitar errores.

Un poco atrasados, como ya me habían advertido, tomamos la salida. Es media vuelta, y luego otras 105 para completar la distancia. El punto es intentar ir en lo posible por la calle 1 para no añadir mucha distancia extra, porque en la calle 2 en lugar de 400 metros cada vuelta sale en 408 metros.

¿Y qué se puede contar de una carrera a tantas vueltas? En mi caso corro sin hacer mucho caso al reloj, y con las referencias un poco perdidas con respecto a otros corredores. Jaime va claramente en cabeza, sacándome aproximadamente una vuelta cada dos mías. Tras él, y también doblándome, aunque a menor velocidad, hay un pequeño grupo de varios corredores. Luego está un grupo que más o menos va en los mismos tiempos que yo, y por último hay un tercer grupo, con algunos corredores a los que voy doblando de vez en cuando.

Van transcurriendo vueltas y más vueltas, entrando uno en plan “robot”, a medida que el sol va subiendo en el horizonte y abarcando toda la pista de atletismo, subiendo paulatinamente la temperatura. De vez en cuando me cantan las vueltas, aunque transcurren unas cuantas hasta que me doy cuenta que el número que me dicen es el número de vueltas que me quedan por hacer. En un cálculo aproximado veo que fácilmente estoy ya por encima de las 4 horas de tiempo final. Además tengo la impresión de que se han confundido al cantarme alguna vuelta 2 veces, lo cual me quita un poco la moral, pensando que acabaré por hacer más distancia de la que debiera.

Entro en tierra de nadie entre los kilómetros 20 y 30 y pico, donde todavía veo que me quedan muuuchas vueltas para terminar con esto. A falta de 20 vueltas, que es la distancia en kilómetros de un entrenamiento corto, soy capaz de subir un poco el ritmo y recuperar alguna posición.

Dorsal del Maratón en Pista de Jaén
Medalla del Maratón

Finalmente termino en 4.17.35, y aunque en la primera versión de las clasificaciones no aparecí, porque la corredora que entró justo frente a mí comenzó a reclamar escandalosamente por haber hecho alguna vuelta de más según ella, al final acabo por aparecer en una posterior corregida, en posición 23 de 39 finalistas.

En mi caso el GPS me ha dado una distancia de 42.25 kilómetros, casi exacta a la distancia del maratón, aunque con un desnivel de 900 metros. Prueba superada, a pesar del calor en las horas finales, aunque nada que ver con temperaturas más altas en años anteriores, según me cuentan.

En el balance global, con bastantes cosas a mejorar, desde el funcionamiento del chip para ayudar a contar las vueltas y evitar errores en los resultados, como la ausencia total de isotónico durante la carrera o los problemas que pusieron para poder recoger los dorsales el día de la salida, lo cual no impidió que la prueba empezara aún así con varios minutos de retraso. En el lado positivo, que tiene un motivo solidario, este año con la Fundación Aliatar, encargada de la promoción humana y social de todo tipo de personas, especialmente jóvenes.

Siguiente parada: Maratón de la Quinta.

Puntuación: 3 / 5

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