MARATÓN DE VALDEBEBAS (19/03/2022 – 107)

La mayoría de los participantes en el maratón

Seguramente muchos no saben ni donde está Valdebebas (un barrio de Madrid), y menos aún que se celebra allí un maratón. Pues sí hay uno, pequeño, entre amigos, que va ya por su quinta edición, gracias a su alma mater David Paños.

Alejado del ambiente de maratones multitudinarios, aquí no se corre por la marca, el recorrido, turismo o algunas de las cosas típicas que nos llevan a correr otros maratones. El espíritu de Filípides, sin embargo, sigue presente.

Corrimos la segunda edición, en 2019, ocasión en la que conocí en persona a algunos de los “maratoniacos” con los que luego he coincidido en múltiples ocasiones persiguiendo los 42k. En 2020 su edición coincidió con el día en que se declaró el estado de alarma, y aun estando inscrito, no acudí.

Posteriormente apreciamos más esta clase de maratones, llámense artesanos, familiares o clandestinos. Durante los largos meses de ausencia de las carreras populares al uso, el “Comando Madrid” se desató, con un frenesí de pruebas en su zona de influencia. David y Lola, entre sus integrantes más activos, no dudaron en desplazarse también a CyL para unirse a las pruebas que organizamos en Burgos y Valladolid.

Cada maratón ha contribuido al total. La edición de Valdebebbas 2022 iba a coincidir con el maratón número 100 de ambos, David y Lola. No había mejor razón para acudir y así estar presente en su entrada al “club de centenarios”. Ambos estuvieron allí, y contribuyeron (entre otros), para alcanzar mi 100 en el Mapoma del último septiembre.

Así las circunstancias nos dimos allí cita un grupo variopinto de amantes (o adictos) a los maratones. Entre los 15 participantes sumamos más de 2200 maratones. Ahí es nada…

Con buen tiempo encaramos las 40 vueltas a la Avenida Alejandro de la Sota, frente a la Ciudad Deportiva del Real Madrid. 40 vueltas que se hicieron duras. La leve pendiente y especialmente el firme de baldosa no pusieron las cosas fáciles. Añadir además la monotonía de ir contando vueltas, aunque por la proximidad entre unos y otros nunca faltaban palabras de aliento al sobrepasar o ser doblado por alguno de los corredores.

En esta ocasión el maratón no era tanto para buscar marca (aunque en el fondo contaba con intentar un sub 4h), como compartir la experiencia… Cruzando la media maratón alrededor de las 2 horas no iba a ser una carrera fácil, y comenzamos a acusar ya cada vuelta a partir de la 23.

Sin prisa, pero sin pausa, sigo sumando vueltas. Encaro la última mientras Lola cruza justo en ese instante la meta de su maratón 100. Por mi parte acabo en 4.12.31, con el tiempo justo para recibir con un aplauso a David al completar también su 100.

Allí esperamos, con familiares y amigos que se han acercado para la ocasión, a que vayan terminando los demás corredores. La post-carrera, bien abastecida, compensa el esfuerzo.

Las anécdotas, fotos y memorias varias de estos compañeros de fatigas, valioso grupo, no se pagan con dinero.  Sabemos que vendrán otros maratones, y tal vez hasta otro Valdebebas (si aún tiene David ganas), pero ahora es su momento de celebrar esos 100 maratones, que nadie les puede ya arrebatar.

Sin duda nos veremos en otras líneas de salida. Esto es solo el comienzo…

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