MARATÓN VÍA VERDE – TREN BURRA (07/03/2021 – 94)

A raíz de los acontecimientos estaba claro que la manera más fácil de correr un maratón era… organizarlo. Después de la experiencia satisfactoria en Diciembre, y superado el miedo escénico de hacer algo por primera vez, parecía el momento idóneo de otro maratón desde el perfil corredor/organizador.

Aprovechando un hueco en el calendario, ya que el Comando Madrid está a tope, optábamos esta vez por concentrar esfuerzos en un único día, el domingo 7 de marzo. Y de nuevo el sitio elegido era Zaratán, pero en lugar del recorrido de la última vez, optando por uno más amigable: la Vía Verde del Tren Burra. Como los añorados maratones Vías Verdes, usaríamos una antigua vía férrea acondicionada, en este caso la del tren que hacía el recorrido Valladolid-Medina de Rioseco hasta 1969.

Sobre un recorrido de 6.55 kilómetros, eran necesarias 1 vuelta corta y 6 vueltas completas para completar la distancia del maratón. Eso sí, una vez más para demostrar que Valladolid no es tan llano como parece, volvía a ser un maratón exigente, con un perfil de ida en suave ascenso, pero que al repetirse varias veces acabaría por hacerse difícil.

Al final solo éramos 5 corredores en salida: Pepe, Quique, Lola, David y yo, que ya hemos compartido unos cuantos maratones. Con salida puntual a las 9.00 y un día espléndido para correr, incluso mejorando las previsiones meteorológicas, solo era cuestión de completar la carrera en el mejor tiempo posible. Al no saberse cuando podremos correr otro maratón tampoco es cuestión de andar guardando muchas energías.

Aunque durante las 2 primeras vueltas corremos próximos, acabamos corriendo en solitario, excepto Quique y Lola, que se escapan al frente, aunque consigo mantenerlos a la vista. Encarando la última vuelta cuento con tal vez engancharme a ellos. Sin embargo van fuertes y no llego a pillarlos.

Entro levemente por encima de la barrera de las 4 horas, en 4.03.19, completando así el maratón número 94, primero del 2021 y primero un día 7.

Reunidos todos en meta, empiezan a barajarse nuevos maratones: ese es uno de los peligros de la familia maratoniana. Pero lo que es más importante es que en ella todos tienen cabida, desde los lobos solitarios hasta los cazamaratones.

Mientras tanto seguiremos buscando circuitos y experiencias.

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